Mercurio, el planeta más próximo al Sol, no es grisáceo como se pensaba, sino que muestra distintas y vivas tonalidades, tal y como ha podido captar la
NASA gracias a la
sonda Messenger,queconcluyó su tarea el pasado 30 de abril tras estrellarse contra la superficie.
La misión BepiColombo, explica la ESA, seguirá examinando los misterios de Mercurio a partir de 2017. El objetivo es poder entender el planeta rocoso menos explorado del Sistema Solar. Lo último conocido son instantáneas como esta, que la sonda envió hasta quedarse sin combustible.