Siria, un oprobio sin fin
martes 23 de junio de 2015, 23:58h
Un demoledor informe de Naciones Unidas acusaba ayer al gobierno sirio y a la población de llevar a cabo todo tipo de atrocidades contra la población civil. Ambos bandos estarían perpetrando matanzas indiscriminadas, en una espiral de barbarie que dura ya demasiado. Recientemente, Human Rights Watch -HRW- denunciaba hechos similares, tan atroces como veraces.
Según datos del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, más de 250.000 personas habrían perdido ya la vida en los casi 4 años que dura ya el conflicto. A ello hay que sumar un número indeterminado de desaparecidos y heridos, así como los dos millones largos de desplazados, hacinados de forma precaria en campamentos de refugiados.
Son datos sangrantes -nunca mejor dicho-, más si cabe si se tiene en cuenta que el país contaba apenas con 20 millones de habitantes cuando se inició la guerra. Con todo, el oprobio de Siria es también el fracaso de la comunidad internacional y la constatación de que la política exterior rusa es más que preocupante. Y más ahora, que la coartada del IS distrae de lo que lleva pasando en Siria todo este tiempo.