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EL PARLAMENTO EUROPEO PONE EN SU SITIO A TSIPRAS

miércoles 08 de julio de 2015, 14:27h
Confieso que es la primera vez que presencio un debate completo del Parlamento europeo...

Confieso que es la primera vez que presencio un debate completo del Parlamento europeo. Alexis Tsipras estuvo indeciso, torpe y poco convincente. Algunos diputados le apoyaron, con sobresaliente, por el fondo y la forma, para Pablo Iglesias, pues, en defensa de lo que él cree, tuvo una excelente intervención. A pesar de otros tímidos respaldos, el Parlamento europeo puso en su sitio al primer ministro griego.

Se puede y se debe tratar a Grecia con una cierta flexibilidad. Pero ahí terminan las deferencias. Sería absurdo aceptar lo que pretende Tsipras porque eso despertaría las iras de la mayor parte de las naciones de la zona euro. González Pons se lo explicó al líder griego de manera concluyente. Los trabajadores españoles no están por la labor de pagar los despilfarros griegos. Varios parlamentarios pusieron los ejemplos de Eslovaquia, de Bulgaria y de Portugal. No se pueden establecer diferencias en el trato. Mi impresión es que el Parlamento europeo colocó a Tsipras en su sitio y que el primer ministro griego salió corrido de su experiencia europea.

El ultimátum, por otra parte, es un hecho. Expira el domingo. Las naciones europeas en bloque, sobre todo las del euro, están dispuestas, aunque a regañadientes, a beneficiar a Grecia con un tercer rescate, siempre y cuando el Gobierno de Tsipras acepte las medidas de austeridad exigidas por las autoridades comunitarias. Grecia tiene que pagar lo que debe. Se le otorgarán facilidades pero deberá aceptar las condiciones que Europa le impone.

Tsipras no cuenta con una sola de las naciones del euro, las cuales podrían convocar referendos con resultados abrumadoramente mayoritarios contra las aspiraciones del líder griego. Aparte de sus acuerdos subterráneos con Rusia y China para cubrirse las espaldas, el primer ministro heleno solo está apoyado por Estados Unidos, que no quiere perder las estratégicas bases de la OTAN en territorio griego. Tsipras, en fin, tiene cuatro días para ceder, salvando la cara en alguna forma, o en otro caso el pueblo griego padecerá las terribles consecuencias de ser expelido de la zona euro.