Las noches del 10 y 11 de Julio asistimos a un evento que quedará marcado en los corazones de los amantes de la música electrónica, no sólo por su calidad en lo organizativo, sino por evidenciar de una vez por todas que la Comunidad de Madrid puede acoger uno de los festivales de música más importantes de Europa.
El pasado fin de semana se celebró el primer
A Summer Story, hermano pequeño del Madrid Winter Festival y que quiere tomar el testigo de éste -que suma ya dos ediciones- en un evento de dimensiones espectaculares: más de 50 artistas, tres escenarios y una selección musical nunca vista antes en Madrid. La recién estrenada cita de los amantes de la música electrónica tuvo la capacidad de agrupar a artistas de la talla de
Armin Van Buuren, Above & Beyond, Deorro, Paco Osuna, Dj Nano, Abel Ramos, Deep Dish, Rodhad, Marco Carola y Joris Voorn, entre muchos otros.
El equipo organizador, Disorder Events, fue fiel a la norma no escrita de que un festival grande ha de ser un festival multi-estilo. Además del Techno, el Remember, el Progressive House, el Trance y el Dubstep, A Summer Story ofreció una zona exclusiva de Hardstyle, motor de los fieles más incondicionales de la música electrónica que abarrotaron el festival y no pararon de bailar.
La noche del viernes tuvo cuatro nombres propios en la pista central, llamada
'Summer Stage': Deorro,
Dimitri Vangelis & Wyman (la mejor sesión de la jornada), Above & Beyond y Armin Van Buuren. El montaje llevado a cabo por
Fluge fue enorme y de una calidad sin precedentes hasta la fecha: tres pantallas Led de unas dimensiones bestiales aderezadas con un sonido espectacular que hizo las delicias de los allí presentes.
A pesar de un gran arranque, el sábado se coronó como el alma del festival gracias, en gran medida, a un DJ que nunca decepciona y que es, en sí mismo, un show.
DJ Nano deslumbró con su Oro Viejo en un escenario propio y un set de más de 5 horas con la presencia como invitado de
Abel Ramos. Muchos DJ's internacionales podrían aprender de él lo que significa tener pasión encima de una cabina, transmitir energía y buen rollo a partes iguales, además de una música más que brutal, como la que pinchó DJ Nano. Toda una fiesta llamada Oro Viejo por su capacidad para teletransportar al público a una época anteriormente vivida a través de una selección de música "antigua".
Nano fue el gran triunfador del festival. Inolvidable la intro del amanecer con
The Verve-Bitter sweet symphony y
Let the light shine in, momento de gran emoción que mostró lo que representa este DJ para la música electrónica madrileña y nacional. La noche terminó con
Marco Carola y Joris Voorn, que pusieron del revés la 'Winter Stage' y se aseguraron una plaza para la fiesta de fin de año.
Ciudad del Rock, Julio de 2015 será recordado por haber vivido el sueño de una noche de verano, donde las estrellas se alinearon para hacer bailar a
más de 27.000 personas bajo un haz de luz láser con la mejor música de nuestra vida.