Consulta de Ibarreche: ¡Queremos votar todos!
jueves 29 de mayo de 2008, 23:47h
El lendakari Ibarreche consumó el miércoles el mayor órdago lanzado contra el Gobierno central y el ordenamiento constitucional en su loca carrera por la consecución del “derecho a decidir de los vascos”. Imperturbable en su camino, con los ojos puestos única y exclusivamente en un objetivo que divide incluso a su partido, Juan José Ibarreche puso en marcha la aprobación de un proyecto de ley en el Parlamento vasco para la celebración de una consulta el próximo mes de septiembre en Euskadi, en la que se plantearán dos cuestiones: la falacia del “derecho a decidir de los vascos”, que no es otra cosa que un eufemismo de la palabra autodeterminación, y la negociación con Eta.
El lendakari está tan obcecado en la consecución de su plan, que no le importa llevarse por delante a su partido y a todo un país. En las preguntas que figurarán en la papeleta que el lendakari pretende entregar a “los vascos” no hay condena alguna a Eta, con el objeto de lograr el apoyo de los parlamentarios de EHAK (el Partido Comunista de las Tierras Vascas). De esta forma, Ibarreche desautoriza al presidente de su partido, Iñigo Urkullu, que el pasado domingo declaraba en El País que, en caso de producirse una consulta, el texto incluiría una mención expresa a la violencia etarra.
Pero lo más grave de todo es que la realidad es un estorbo que Ibarreche también pretende esquivar. Y la realidad es que -sin mencionar el significativo retroceso electoral que el PNV ha sufrido desde que el lendakari presentó en 2002 su proyecto- la consulta, planteada en los términos de Ibarreche, supone una enorme trasgresión respecto a la idea de soberanía nacional. Afortunadamente, desde 1812 ésta está en manos de los individuos, independientemente de su sexo, condición y lugar de nacimiento. Este periódico, de hecho, está totalmente a favor de una consulta o referéndum que convoque el Gobierno como es preceptivo. La diferencia fundamental con el señor Ibarreche está en los límites de la circunscripción electoral: ¡queremos que todos los ciudadanos españoles que tienen derecho al voto puedan ejercerlo! En la medida que la consulta que propone el jefe del ejecutivo vasco afecta al sujeto de soberanía y a la ordenación territorial del Estado, un Estado que es de todos y cada uno de los españoles por igual, y dado que la soberanía reside en las personas y no en los territorios, en el referéndum tenemos derecho a votar todos. Desde Murcia hasta Tenerife, pasando por Teruel o Málaga. Desde esta línea lo queremos dejar claro: apoyamos al lendakari en su petición de un referéndum para decidir “el futuro de los vascos”, pero exigimos que todos los españoles podamos votar ya que se trata de una cuestión que nos atañe a todos como individuos soberanos.
Dicho esto, conviene no olvidar que ésta es la cosecha de la política nacionalista de Zapatero. El truco electoral de éste, consistente en concertar una estrecha alianza con los nacionalistas de un alcance sin límites, para sacar del sistema al PP, habrá salido bastante bien para los profesionales del poder socialista, que era su propósito, pero desde el punto de vista de los electores, no importa el voto, el negocio ha sido ruinoso, en tanto que ha alejado, en lugar de integrado, a los nacionalistas en el sistema, como ha sido el resultado que tenemos a la vista.