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PRIMERA CORRIDA EN DOS AÑOS: "ES UN ACTIVO DE ESPAÑA QUE TENEMOS QUE APOYAR"

Don Juan Carlos preside el regreso de la Fiesta a San Sebastián

Efe
jueves 13 de agosto de 2015, 17:57h
Don Juan Carlos ha presidido este jueves el regreso de los toros a San Sebastián tras dos años de ausencia durante el mandato municipal de Bildu. El PNV recupera, así, la Fiesta para la ciudad vasca con un cartel protagonizado por Enrique Ponce, José María Manzanares y Alberto López Simón.
Don Juan Carlos ha acudido a la corrida con doña Elena y sus hijos. Efe
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Don Juan Carlos ha acudido a la corrida con doña Elena y sus hijos. Efe
La más absoluta normalidad ambiental, sin gritos reivindicativos ni vacías euforias, fue la tónica de la vuelta de los toros a San Sebastián tras dos años de veto político, con una corrida que, por otra parte, no alcanzó especial brillo artístico.

Una fuerte ovación para acompañar el primer paseíllo de la era post-Bildu fue la única concesión a la euforia que se hizo la afición donostiarra en una tarde en la que, por la absoluta normalidad con que se vivió el festejo, no pareció que se hubiera producido esa larga travesía de dos años por el desierto taurino.

Si acaso, la visita del Rey Juan Carlos, que tampoco hizo ostentación de su presencia en un palco del callejón junto a su hija mayor y sus nietos, provocó en los aledaños del moderno coso los únicos gritos destemplados, por parte un par de cientos de personas que mezclaron en su peculiar coctelera tauromaquia, monarquía y españolismo como objetivo de su agresividad.

Pero nadie echó cuentas a los manifestantes ni hubo lugar a enfrentamientos, porque todos los pro taurinos querían volver a disfrutar de su espectáculo favorito con la libertad que les negaron los anteriores gestores de la ciudad.

Así que, en un contexto de feliz y recobrada normalidad, la corrida tuvo como únicos incidentes los que provocó el toro, que son los únicos aceptables en estos casos, y se presenció con medida y equilibrio por parte de unas 7.000 personas que, aparte de todo, tampoco tuvieron muchos motivos para el entusiasmo.

Enrique Ponce cortó la única oreja de la tarde al mejor toro de la justa corrida de Torrestrella, un astado con idéntica movilidad que varios de sus hermanos sólo que con mayor entrega y profundidad en sus embestidas.

El veterano torero valenciano, que se había mostrado pulcro y técnico con un primero de clase pero muy medido de fuerzas, no acabó de cogerle el temple a este otro, en una faena vistosa y larga, pero también ligera y de escaso aplomo, que se premió, por tanto, con la generosidad de una tarde de celebraciones.

El segundo de la corrida estuvo a punto de herir en dos ocasiones a José María Manzanares, que apostó con mayor entrega de lo habitual ante sus emotivas y no siempre claras embestidas.

El diestro alicantino, vestido aún de luto por la muerte de su padre, fue quien mató el primer toro que salió a este ruedo, hizo un notable esfuerzo para estar a la altura de la efeméride, aunque no obtuvo recompensa tangible ni con éste ni con su afligido segundo.

Alberto López Simón, que sustituía al anunciado Paquirri, hizo un alarde de entrega de principio a fin para aprovechar la gran ocasión de destacar junto a las figuras y ante las cámaras de TVE, que transmitió el festejo en directo.

Pero el madrileño se encontró con dos toros que acabaron rajándose y huyendo del auténtico acoso al que los sometió el decidido diestro, que luego perdió algún que otro trofeo por no matar a la primera a ninguno de los dos.
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