TRES MEDIOS CRÍTICOS, EN EL PUNTO DE MIRA DEL RÉGIMEN POR SUS INFORMACIONES
Maduro redobla sus ataques contra la prensa opositora
sábado 22 de agosto de 2015, 18:28h
Actualizado el: 24/08/2015 08:11h
Con las elecciones legislativas de finales de año en el horizonte y el país sumido en una gran inestabilidad económica y social, el Gobierno de Nicolás Maduro ha intensificado sus ataques contra los medios de comunicación y los periodistas críticos con su gestión. Desde los estamentos gubernamentales se persigue a las voces opositoras en una guerra que ya impulsó en su día Hugo Chávez.
A poco más de cuatro meses para las elecciones presidenciales en Venezuela, que tendrán lugar el próximo 6 de diciembre, el Gobierno de Nicolás Maduro ha redoblado su ofensiva contra los medios de comunicación críticos con su gestión, en una estrategia muy similar a la puesta en marcha con sus rivales políticos.
En los últimos días, la escalada de declaraciones de fuentes gubernamentales contra medios no afines se ha incrementado notablemente en una guerra heredada de tiempos de Hugo Chávez.
En la actualidad, tres son los medios que se encuentran en el punto de mira de Maduro y sus colaboradores: el diario caraqueño El Nacional, uno de los periódicos más prestigiosos y con mayor recorrido del país, La Patilla y Tal Cual. A día de hoy, sus respectivos responsables se encuentran imposibilitados de salir del país y tienen abiertos contra ellos y otra veintena de colaboradores un procedimiento civil presentado por el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello.
Esta nueva ofensiva del Gobierno venezolano contra medios con una postura crítica con el oficialismo tiene su origen en una información publicada el pasado mes de enero por el diario ABC en la que se acusaba a Cabello de mantener estrechos vínculos con el Cartel de los Soles, una importante red narcotraficante.
Tanto El Nacional como La Patilla y Tal Cual se hicieron eco de esta noticia, lo que les ha valido una persecución incesante desde entonces por parte de los estamentos controlados por el Gobierno.
Sin ir más lejos, el director de El Nacional, Miguel Henrique Otero, hijo del histórico periodista y escritor local Miguel Otero Silva, se niega a regresar al país después de tres meses fuera de él por temor a lo que le pueda suceder a su vuelta. "No tengo miedo a la demanda interpuesta, que no se aceptaría en ningún otro país del mundo, sino a lo que puedan hacerme a mi directamente", sostenía recientemente Otero, quien se encuentra afincado en Colombia y que viaja regularmente a otros países de Latinoamérica para denunciar la situación que vive la prensa en su país.
"Ya me han acusado de blanqueo de capitales, de financiar a unos paramilitares, de magnicidios sin cadáveres. Me acusan de cualquier cosa", ha reconocido recientemente el propio Otero. El director de El Nacional considera que esta nueva ofensiva se debe a la inseguridad que acecha al Gobierno tras el desplome de los precios del petróleo, uno de los principales activos de la economía del país. "Maduro no tiene el respaldo financiero que tenía Chávez y su aprobación popular está por debajo del 17 por ciento", señala el periodista.
Otero no es sino uno más de los referentes del periodismo venezolano que son coartados por el oficialismo. El editor y dueño de 6to Poder, Leocenis García, se encuentra retenido y en huelga de hambre tras ver cómo el Gobierno obligaba a cerrar su medio, con una plantilla de 70 profesionales, tras unas acusaciones de enriquecimiento ilícito.
No era la primera vez que García se encontraba con la alargada mano del poder del Gobierno venezolano, pues ya en 2013 fue detenido tras protestar por unas supuestas presiones gubernamentales contra las compañías de cable. Dos años antes también había sido aprehendido por "instigación pública al odio", un argumento muy recurrente en la detención de profesionales de la información críticos con la línea oficial del Ejecutivo.
Pero los ataques del régimen de Nicolás Maduro no se restringen a la prensa nacional. Ya en el momento de publicarse la noticia sobre Diosdado Cabello se anunciaron medidas judiciales contra ABC que, hasta la fecha, no han prosperado.
Asimismo, los medios de comunicación estadounidenses también han recibido lo suyo. Después de que la CNN publicara por error una noticia sobre una serie de disturbios en el país a cuenta de la crisis económica, algo por lo que la cadena se disculpó públicamente, el Gobierno de Maduro la acuso de "terrorismo informativo" y de buscar "la inestabilidad y el odio en Venezuela".
A su vez, el Miami Herald, un diario referente entre la comunidad latina afincada en Florida, también se ha visto envuelto en numerosas polémicas con el régimen de Nicolás Maduro.
Precisamente el presidente venezolano es señalado por Reporteras Sin Fronteras (RSF) como uno de los tres mandatarios suramericanos, junto con Rafael Correa (Ecuador) y Juan Orlando Hernández (Honduras) que "denigran" de manera sistemática la labor de la prensa.
De Maduro, RSF señala que "no desaprovecha ninguna ocasión en sus conferencias públicas para acusar a los medios de comunicación extranjeros de llevar a cabo una campaña internacional contra Venezuela".