A partir de este sábado, los turistas que visiten Roma cuentan en su agenda con una nueva atracción: montarse en el tren que ha habilitado el Vaticano entre la Santa Sede y Castel Gandolfo, la residencia papal que ha abierto Francisco a las visitas del público.
Según el servicio ferroviario italiano, la idea de esta iniciativa es conectar “los dos Vaticanos” y descubrir Castel Gandolfo, donde tradicionalmente veranean los Pontífices – salvo Francisco- ; un lugar “magnífico y secreto donde el esplendor del arte y la gloria de la naturaleza conviven en admirable equilibrio”.
Por primera vez, añade, será posible tener acceso al Palacio Apostólico, desde siempre reservado al Papa y a sus más estrechos colaboradores, donde han sido habilitados nuevos espacios museísticos.
Este nuevo servicio, que el servicio ferroviario recuerda que coincide con la celebración del Jubileo extraordinario de la Misericordia, ha sido inaugurado este viernes con un tren de vapor que forma parte de la flota de la Fondazione FS Italiane.
En su página web, los Museos Vaticanos informan de que aquellos visitantes que reserven la modalidad de entrada ‘Vaticano in treno’ tendrán acceso privilegiado a los museos, a la Capilla Sixtinia, a los jardines vaticanos y a las maravillas botánicas y arquitectónicas de la residencia pontificia denominada “segundo Vaticano”.