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ALGUNOS PAÍSES HAN ADELANTADO QUE RECHARÁN EL SISTEMA DE CUOTAS OBLIGATORIAS

Europa vota el reparto de 120.000 refugiados con Schengen en suspenso

Efe
lunes 14 de septiembre de 2015, 08:59h
Actualizado el: 14/09/2015 19:31h
Europa vota el reparto de 120.000 refugiados con Schengen en suspenso
La Unión Euorpea decide este lunes el reparto de 120.000 refugiados llegados en las últimas semanas a Hungría, Grecia e Italia. Algunos Estados miembro ya han adelantado que rechazarán el sistema de cuotas obligatorias propuesto por Bruselas, mientras el espacio Schengen se encuentra en suspenso en zonas fronterizas de Alemania, República Checa y Hungría.
Los ministros europeos de Interior decidirán este lunes si dan su respaldo político al reparto de 120.000 refugiados llegados a Hungría, Grecia e Italia, una medida que propuso la Comisión Europea (CE) el pasado miércoles y que se suma a los 40.000 demandantes que pidió reubicar en mayo.

Los Veintiocho aprobarán formalmente en su reunión extraordinaria su compromiso del pasado julio para distribuir entre países a 32.256 demandantes de asilo, y reiterarán su voluntad de revisar esa cifra en diciembre con vistas a alcanzar el total de 40.000 personas solicitado por Bruselas.

Sobre la reubicación de 120.000 refugiados no se espera que los países acuerden el reparto por países hasta su reunión del próximo 8 de octubre, aunque tampoco se descarta que algunos ministros anticipen los compromisos que están dispuestos a asumir.

Algunos Estados ya han adelantado que no están dispuestos a acoger las cifras acordadas en Bruselas. El ministro de Interior rumano, Gabriel Oprea, anunció el domingo que votará en contra de las cuotas obligatorias. "Tengo la clara orden por parte del presidente, del primer ministro y del Gobierno, de decirlo de manera modesta pero también con dignidad: Rumanía respeta los compromisos iniciales de recibir a 1.785 inmigrantes y, por supuesto, de votar contra las cuotas obligatorias", declaró Oprea ante los medios.

También los países de Europa Central y del Este -República Checa, Polonia, Hungría y Eslovaquia- rechazaron las cuotas obligatorias en una reunión el viernes, por lo que al final se mantienen las llamadas cuotas voluntarias.

El mismo viernes, el Gobierno danés reiteró que no se unirá al sistema de cuotas obligatorio propuesto por la Comisión Europea (CE). Dinamarca no está obligada a participar ya que mantiene una excepción a la política comunitaria en las áreas de justicia e interior, al igual que Reino Unido e Irlanda. "No vamos a recibir a ninguno de los 160.000 solicitantes de asilo que se van a repartir el lunes", afirmó la ministra de Integración y Extranjería, Inger Støjbjerg.

Finlandia dijo estar dispuesta a acoger a un total de 2.400 refugiados, tal y como solicitó la CE, aunque insistió en que se opone a la propuesta de Bruselas de establecer un sistema de reparto de refugiados basado en cuotas obligatorias. El ministro de Interior finlandés, Petteri Orpo, explicó en rueda de prensa que el país nórdico acogerá a los refugiados procedentes del sur de Europa para ayudar a aliviar la actual crisis, si bien aclaró que lo hará "de forma voluntaria". El motivo, dijo, es que antes deben "comprobar que funcionan las medidas comunitarias orientadas a mejorar la situación de los países de origen".

Fallido acercamiento previo
Para tratar de acercar posiciones, los embajadores de los Veintiocho ante la UE celebraron este lunes una reunión previa al Consejo de Ministros de Interior de la UE con la intención fallida de acercar posiciones. Los embajadores no pudieron pactar un texto porque, "aunque éste ya no molestaba a los mas reticentes, ahora no parece suficiente para otros", indicaron fuentes diplomáticas, que aludieron esencialmente a Alemania.

España
El Gobierno españolha adelantado que está dispuesta a acoger a las 14.931 personas que le corresponden de ese total, según el reparto de Bruselas, así como a otras 2.749 personas que ya dijo que recibiría en julio.

Sin embargo, la cifra de 2.749 suscita confusión porque engloba en realidad dos propuestas distintas: una para 1.300 demandantes de asilo de los 40.000 llegados a territorio comunitario y otra para 1.449 refugiados de un cupo de 20.000 que se encuentran en terceros países de fuera de la UE, y cuya acogida no alivia en la práctica la llegada masiva de hasta 500.000 personas a la UE. El Ejecutivo comunitario había pedido a España que aceptase a 4.288 personas de los 40.000, por lo su oferta de acoger a 1.300 representa menos de un tercio de las expectativas.

Está por ver si finalmente España cede y acepta recibir esas 2.988 personas que separan su oferta de julio (1.300) de la propuesta de la CE de mayo (4.288), aunque lo más probable es que esa decisión se retrase hasta finales de año. "Vamos a ayudar a contribuir a llegar a los 40.000, pero no sé cómo, ni cuantos más de los que faltan vamos a acoger nosotros", apuntaron fuentes diplomáticas españolas. Estas mismas fuentes dijeron que España está dispuesta a aceptar los criterios que ha usado Bruselas para el reparto, pese a considerar que el nivel de paro del país no se ha tenido suficientemente en cuenta.

Schengen en Alemania, República Checa y Hungría
Mientras, la afluencia de refugiados a las fronteras de la UE se incrementa y acelera. Este domingo, el Gobierno alemán decidió de forma inesperada restablecer temporalmente los controles en sus fronteras, desbordadas por la llegada de miles de refugiados desde Austria.

La medida de Alemania recibió el apoyo de Hungría, que también había anunciado un inminente cierre de sus fronteras días antes. Según su primer ministro, Viktor Orbán, es una medida "necesaria" para proteger los "valores europeos" ante la llegada de refugiados de países como Siria, Irak y Afganistán. Además, el Gobierno húngaro propuso hoy a la Comisión Europea que envíe una fuerza conjunta a Grecia para defender las fronteras de ese país "y así también las europeas", según el ministro de Exteriores, Péter Szijjártó.

De forma paralela, la circulación de trenes en ambos sentidos entre Austria y Alemania quedó interrumpida por iniciativa germana desde las 17.00 horas del domingo hasta las 06.00 del lunes. El cierre temporal de las fronteras, según De Mazière, es "urgente" por motivos de seguridad y necesario para frenar los flujos de solicitantes de asilo y volver a contar con un procedimiento ordenado en las zonas limítrofes.

El objetivo prioritario es la frontera con Austria, que han atravesado decenas de miles de refugiados desde que el pasado fin de semana Berlín y Viena decidieran dejarles vía libre ante la situación de emergencia.

Con este nuevo giro, Alemania deja en suspenso los acuerdos de Schengen que garantizan la libre circulación de personas en el territorio comunitario y la entrada en el país sólo podrá hacerse con la documentación reglamentaria. De Maizière recordó que, según la legislación europea, su país no es responsable de la mayoría de solicitantes de asilo que llegan e instó a todos los socios a respetar el convenio de Dublín que, recordó, sigue en vigor. Este establece que los peticionarios de asilo deben ser registrados en el primer país europeo al que llegan, encargado también de tramitar sus solicitudes.

Según cifras de las autoridades comarcales, desde finales de agosto la capital bávara, Múnich, ha acogido a 63.000 refugiados y sólo este domingo llegaron a su estación central alrededor de 12.200.

También en la República Checa "la Policía refuerza sus controles en la frontera con Austria", informó el titular de Interior, Milan Chovanec, en la cadena CT24, tras la decisión alemana. Añadió que las futuras medidas dependerán de cuántos refugiados comiencen a tomar una ruta alternativa por este país.

En Hungría, mientras tanto, el Ejército ha comenzado a patrullar los límites meridionales con Serbia ante la llegada récord de refugiados. Estos han acelerado el paso conscientes de que, a partir del próximo martes, entrarán en vigor leyes que castigan con penas de cárcel cruzar la frontera de forma ilegal. Los médicos voluntarios que atienden a los miles de refugiados que entran por el paso fronterizo magiar de Röszke denuncian la nula ayuda estatal -incluso en casos graves como abortos- y alertan de que con la llegada del otoño la situación puede empeorar por las lluvias, al tiempo que aseguran que no hay agua corriente, ni condiciones mínimas básicas.

En este escenario Francia pidió que los países de la Unión Europea (UE) muestren un respeto "escrupuloso" a las reglas del espacio Schengen, según declaró el ministro francés del Interior, Bernard Cazeneuve, tras entrevistarse con su homólogo alemán, Thomas Maiziere. "Alemania ha decidido establecer temporalmente controles a sus fronteras, sin proceder a su cierre" debido a la falta de "aplicación de centros eficaces de control en las fronteras exteriores de la Unión Europea", declaró el titular francés de Interior en un comunicado.
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