El géologo del
Instituto Geológico y Minero Raúl Pérez y dos miembros del cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid descenderán a la
sima del Vapor en la Falla de Alhama (Murcia), considerada la más caliente del mundo.
El objetivo del
descenso es "colocar sensores de temperatura y gases a diferentes profundidades que aportarán los datos para el conocimiento del comportamiento subterráneo y su influencia en los terremotos", explica el IGME.
El equipo, cuenta, tiene previsto entrar este miércoles en una cueva que se encuentra sobre la falla de Alhama de Murcia, responsable del terremoto de Lorca. "Se trata de la
cueva kárstica de mayor temperatura del mundo, 43 grados en el fondo", añade el IGME: "Además de la elevada temperatura, el dióxido de carbono desplaza el oxígeno en su cavidad presentado valores inferiores al 17 por ciento".
La clasificación de peligrosidad de esta cavidad, de 80 metros, es de 6 en una escala del 1 al 6, "por lo que se enfrentan a una cavidad donde el principal peligro es la escasez de oxígeno y la elevada temperatura, pues una exposición prolongada a ambos parámetros ambientales podría provocar vasculitis y un golpe de calor".
Los datos que sean recopilados por el equipo serán comparados con la
actividad sísmica de la zona. "Para obtener más información, deberá bajar nuevamente en un periodo de unos 6 meses para recoger los sensores y procesar la información".