El primer aldabonazo en Cuba, donde nada más hemos visto las imágenes, pero no hemos conocido las conversaciones privadas. Un aldabonazo con las palabras de FRANCISCO “servir a las personas y no a la ideas”. Unas palabras que han sido el eje de este viaje tan complicado, en el que un alumno de los jesuitas, Fidel Castro, ha hablado con el Papa jesuita, que ya en su día recogió en un precioso libro todas las inquietudes y experiencias de San Juan Pablo II en su histórica visita a Cuba. Apuntes que recomiendo que lean los malintencionados o los que juzgan solo políticamente este tipo de visitas, que son ante todo, siembra para el futuro.
“Servir al hombre”, también en su viaje de Estados Unidos con sus palabras históricas en el Capitolio y el Naciones Unidas. En sus discursos ante senadores y congresistas el Papa dijo textualmente: “Combatir la violencia perpetrada bajo el nombre de una religión, una ideología, o un sistema económico y, al mismo tiempo, proteger la libertad de las religiones, de las ideas, de las personas requiere un delicado equilibrio en el que tenemos que trabajar…No debemos dejarnos intimidar por los números, más bien mirar a las personas, sus rostros, escuchar sus historias mientras luchamos por asegurarles nuestra mejor respuesta a su situación. Una respuesta que siempre será humana, justa y fraterna”. Mientras que en la ONU, FRANCISCO habló claramente de que “la exclusión económica y social es una negación total de la fraternidad humana y un gravísimo atentado a los derechos humanos y al ambiente. Los más pobres son los que más sufren estos atentados por un triple grave motivo: son descartados por la sociedad, son al mismo tiempo obligados a vivir del descarte y deben sufrir injustamente las consecuencias del abuso del ambiente. Estos fenómenos conforman la hoy tan difundida e inconscientemente consolidada «cultura del descarte».
¿Qué tienen que decir los malintencionados ante estas palabras del Pontífice? ¿También es criticable su discurso en Filadelfia, en el encuentro mundial de las Familias? El Papa ha pedido ahí “una participación más activa de los laicos en la vida de la Iglesia”.
Particularmente estoy muy satisfecho de esta peregrinación-misión de FRANCISCO. Un hombre que nos pide-insisto-“servir antes a la persona, al hombre, que a las ideas”.