en palma
Un menor de 15 años confiesa ante el juez ser el asesino de un joven guineano
lunes 02 de junio de 2008, 17:52h
El juicio, celebrado a puerta cerrada en los juzgados de Palma, tiene como principales acusados a dos hermanos, ambos menores de edad, uno de 15 y otro de 17 años, que presuntamente pertenecían a la banda callejera Bling Bling, rival de otra en la que, supuestamente, militaba Eusebio, llamada G.A.
En la comparecencia, según ha explicado uno de los abogados, el menor de los dos hermanos ha negado su pertenencia a algún tipo de bandas callejeras y ha reconocido que, antes del crimen, tanto él como su hermano ya habían tenido otro enfrentamiento con la víctima.
Esta declaración ha coincidido con la ofrecida, también hoy, por el otro acusado, de 17 años, que ha mantenido que él no apuñaló a Ebulabate, sino que fue su hermano, aunque ha reconocido que tuvo esa noche dos enfrentamientos físicos con él.
Este joven también ha negado que este crimen fuera consecuencia de un enfrentamiento entre bandas juveniles.
Los dos hermanos fueron detenidos horas después del crimen y desde entonces están recluidos en un centro. En el banquillo, se sientan otros siete adolescentes, acusados de un delito de asociación ilícita y para los que se piden penas menores de internamiento.
Para el mayor de los hermanos, de 17 años de edad, la acusación reclama que cumpla diez años de reclusión en un centro; para el otro, de 15 años, se solicita seis años.
La Fiscalía sostiene que forman parte de una banda callejera, por lo que, ante la posibilidad de que pudiera producirse algún enfrentamiento entre esos supuestos grupos juveniles, la Policía ha reforzado la seguridad en el edificio de los juzgados palmesanos, aunque no se han producido disturbios.
El juicio está previsto que se prolongue hasta el próximo jueves. Mañana están citados los testigos que acompañaban a Eusebio el día que fue asesinado en la esquina entre la calles Blanquerna y Antoni Marqués, en Palma.
Cuando ocurrieron los hechos, la víctima, de origen guineano, salía de celebrar una fiesta familiar, recibió cuatro puñaladas y murió desangrado en el mismo lugar de la agresión.