ANÁLISIS DEPORTIVO
La mediocridad de Simeone
miércoles 04 de noviembre de 2015, 08:59h
Actualizado el: 11/04/2015 15:18h
Diego Pablo Simeone, el entrenador que revolucionó hace unas temporadas el fútbol español haciendo al Atlético de Madrid campeón de Liga y de Copa del Rey, no encuentra su juego esta temporada y demuestra que sus tácticas no son las adecuadas para los jugadores que tiene. La plantilla colchonera, posiblemente la mejor en los últimos diez años, no transmite nada con su juego aburrido y especulador. Ver un partido del equipo de la ribera del Manzanares esta temporada es una terrible tortura. El equipo del entrenador argentino ha perdido la garra y el empuje de otras temporadas.
La salida de Arda Turan el pasado verano, con destino Barcelona, le ha hecho mucho daño al entrenador argentino. Simeone se quedó sin prolongación en el terreno de juego. Sin director de orquesta en el centro del campo y con jugadores de gran calidad en el ámbito ofensivo. El director técnico del Atleti está viéndose incapaz de manejar a su antojo la nave atlética. Las llegadas de Carrasco, Jackson Martínez, Vietto y Correa no convencen a un entrenador sin rumbo. Simeone está siendo muy injusto con muchos jugadores. La actitud de valentía en el juego de los rojiblancos brilla por su ausencia como ha podido verse en los últimos dos enfrentamientos del Atleti frente a Deportivo de la Coruña y el Astana. Los rojiblancos juegan asustados y con una actitud conservadora pasmosa, dicho sea de paso, típica de clubes modestos. La valentía de los grandes clubes de Europa no la encontramos en el equipo de Simeone. Este Atleti ya no tiene ni el coraje de pasadas campañas, que se fue con la salida de Raúl García, debido a la falta de minutos de su entrenador.
Quizá el Atleti gane y gane, pero desde luego que no convence a nadie. La gran fanaticada del Club Atlético de Madrid, conocida en todo el mundo por ser una de las más fieles, debería plantearse la situación actual. Pero dudo de que lo haga porque es, como su entrenador actual, incapaz de aspirar a ganar jugando al fútbol con valentía y enamorando al espectador.