El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha solicitado ser recibido por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. La petición ha sido duramente criticada por el Grupo Ávila.
"Es una vergüenza que un gobierno que ha recibido serios cuestionamientos de diversas instituciones encargadas de velar por estos derechos, y que rechazó recomendaciones emitidas en el marco del Examen Periódico Universal llevado a cabo por este órgano, pretenda ahora dictar cátedra en esta materia desde la propia sede de la organización en Ginebra", afirma esta asociación.
Grupo Ávila recuerda "que el gobierno de Maduro ha vulnerado sistemáticamente estándares fundamentales de derechos humanos; un gobierno que ha detenido y perseguido arbitrariamente a políticos opositores"; lo califica de "un gobierno que no ha permitido la entrada en el territorio nacional de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, que denunció la Convención Americana sobre Derechos Humanos; que lleva años en un proceso de hostigamiento a las Organizaciones No Gubernamentales que trabajan estos asuntos".
El actual gobierno de Venezuela "ha tenido uno de los peores récords de votación en el Consejo de Derechos Humanos. Reiteradamente ha rechazado resoluciones destinadas a abordar graves violaciones de derechos humanos en línea con las posiciones asumidas en el Consejo de Seguridad de la ONU en las que bloqueó la aprobación de medidas para detener abusos en países como Sudán del Sur y Siria", opina esta agrupación.
A continuación se preguntan: "¿Qué respondería el gobierno venezolano si en esa sesión del Consejo de Derechos Humanos se le interpelara por las detenciones arbitrarias, los maltratos físicos y psicológicos de las personas detenidas por razones políticas; la tortura; la politización del poder judicial, el hacinamiento de las cárceles, los presos sin juicios, la ausencia del debido proceso y la creciente impunidad? ¿Tendría algo que decir sobre el cerco a la libertad de expresión, el control de los medios de comunicación mediante, entre otros, la censura, el amedrentamiento, el control del papel periódico y de las frecuencias radiales y de televisión? ¿Podría explicar ante esa audiencia las progresivas violaciones a los derechos de propiedad mediante, entre otros, invasiones, expropiaciones y arbitrarios procesos judiciales?
"Resulta cínico utilizar este foro para pontificar en esa materia", concluyen.