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ENTREVISTA A MAHI BINEBINE

Los caballos de Dios, el lado más humano del monstruo suicida

viernes 13 de noviembre de 2015, 14:01h
Actualizado el: 13 de noviembre de 2015, 14:47h
Mahi Binebine, autor de 'Los caballos de Dios' (Alfaguara). Foto: Juan Pablo Tejedor
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Mahi Binebine, autor de 'Los caballos de Dios' (Alfaguara). Foto: Juan Pablo Tejedor
Mahi Binebine es el escritor detrás de 'Los caballos de Dios' (Alfaguara), una breve pero magnífica novela ambientada en un suburbio de Casablanca en la que un jóven marroquí y sus amigos acaban cediendo ante los encantos del yihadismo para acabar perpetrando un atentado suicida. La trama, inspirada en los atentados de 2003, guía al autor por la desesperación y la sinrazón de una juventud sin salida que acaba cayendo en las redes del radicalismo.

Su novela relata una historia de terrorismo y de desesperación, aunque también hay lugar para la redención. ¿Era ese su plan original o fue surgiendo a medida que la escribía?
En 2003 tuvieron lugar los atentados de Casablanca. Catorce chavales de la barriada de Sidi Moumen atentaron contra un restaurante, un hotel y una sinagoga matando a 45 personas y dejando a un centenar de personas heridas. Fue una carnicería a la que Marruecos no estaba acostumbrada. Era la primera vez que sucedía una tragedia de esta magnitud y no entendíamos nada.

Me desplacé hasta este barrio de chabolas y me encontré casi una ciudad donde se hacinan cientos de miles de personas. Es una zona oculta detrás de un muro en Casablanca, por lo que la gente no suele conocer este dolor y este sufrimiento.

Un amigo me facilitó la entrada, pues los foráneos no son bienvenidos, sobre todo después de los atentados. Pude ver su vida cotidiana, pude ver a chicos que me recordaban a mi y a los que se les vía felices y que seguían en su vida normal.

Por supuesto que hay desesperación, pero también hay mucha felicidad. De todos modos, qué duda cabe que la redención es un aspecto importante en la novela.

Desesperación, drogas, pobreza, violencia... ¿Considera que el yihadismo es la única salida natural que les queda a estos jóvenes de los suburbios?
Por desgracia, así es. Es algo terrible porque el Estado marroquí no ejerce sus funciones en un barrio como este, en el que no existe ni la Policía.

Esta gente está totalmente sola, abandonada a su suerte. Se convierten en presa fácil para cualquiera que les venda el sueño de un paraíso y los reclute de alguna manera.

Uno de los aspectos que más llama la atención de este proceso de captación es que está basado en mentiras y en la manipulación. ¿Cómo se puede caer ante esta realidad tan pervertida?
Durante la construcción de la novela no quería mostrar a estos jóvenes como monstruos, porque siempre que hablamos de estos radicales es el perfil que se dibuja. Quería plasmarlos más como víctimas, víctimas de un Estado que no se ocupa de ellos y que los tiene olvidados en barrios de chabolas a la merced de estas mafias religiosas que los manipulan y de una burguesía que abusa de sus empleados.

¿Quiénes son los verdaderos responsables de esta situación? El Estado, el fascismo religioso y la élite burguesa, que son los que permiten que se destruya todo su entorno. Está claro que estos jóvenes sin educación y que han vivido siempre entre miseria se creen eso de que ya están en el infierno y que unirse a la yihad les llevará al paraíso.

Uno de los puntos más controvertidos de su novela es la homosexualidad, no sólo en el contexto del islam sino también en el de suversión más radical...
Cuando escribo una novela no me planteo si estoy abordando temas sensibles, simplemente hablo de una realidad y lo hago de la manera más abierta posible.

Sí es verdad que alguna amenaza he recibido, pero pequeña, nada grave. Mensajes de texto señalando la escuela en la que estudia mi hija y esas cosas, pero creo que los que de verdad pueden hacerme daño no se dedican a amenazar por teléfono.

Otro de los elementos vertebradores de la novela es el fútbol y su valor cohesionador...
Sin duda es una vía de escape para estos chicos, su labor es fundamental. El fútbol nos hace liberar mucha energía. Logra tirar abajo el aislamiento de estas barriadas, porque hay jóvenes que nunca jamás han salido de allí.

El director de la película que ha adaptado la novela al cine y yo mismo hemos creado un centro cultural en la barriada de Sidi Moumen. Es muy fácil decirles a estos chavales que no vayan a estos centros de captación pero sin proponerles una alternativa, y eso es lo que nosotros hacemos. Por tanto, el fútbol es importante, sí, pero la cultura más.

En este complejo contexto social, ¿cuál considera usted que es la solución para atajar el problema de la captación de jóvenes por parte de estas redes yihadistas?
La solución en Marruecos pasa por la sociedad civil, porque el Estado ha dado el problema por perdido. Hay multitud de asociaciones que se involucran en este asunto y esa es la clave. Existe una sociedad civil totalmente eficaz y, más tarde o más temprano, el Estado nos hará caso y se involucrará.

Título: Los caballos de Dios
Autor: Mahi Binebine
Editorial: Alfaguara
ISBN: 9788420413525
Páginas: 160
Precio: 17,6 euros

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