www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TRIBUNA

Occidente: valor y valores

sábado 14 de noviembre de 2015, 18:53h
Actualizado el: 14 de noviembre de 2015, 19:08h

“Ante los actuales enemigos de la paz como el terrorismo islámico y el populismo, ambos totalitarios y siempre dispuestos a inflamar el mundo, Europa como estilo de vida, cuna de nuestra cultura común y depósito de valores indisolublemente unidos a una concepción libre de la existencia, debe arrumbar el pensamiento débil, deshacerse de temores y complejos y proporcionar al género humano los grandes remedios: democracia, libertad y prosperidad. O rehacemos la idea de Occidente, garantizando un mundo libre sobre la dignidad humana, o sucumbiremos ante la violencia de la sinrazón. Nos jugamos mucho y estamos jugando con fuego”. Así escribía en esta misma columna el 4 de febrero de 2015, con motivo del atentado terrorista contra la revista francesa Charlie Hebdo.

Tras la masacre, otra más en París, sumadas a las de Nueva York, Madrid, Londres y a tantos y tantos conatos de atentados o ataques frustrados… no hay duda. Estamos en guerra. Ignoro si a la manera en que la entendió Clausewitz o se explica en las academias militares. Pero Occidente está siendo atacado como en una guerra. Nos ven débiles, sin convicción en nuestros principios ni fe en nuestra civilización. Desunidos, en permanente discordia y con reproches y recriminaciones entre nosotros. Y el enemigo está aprovechando la ocasión. Somos un blanco fácil. La abdicación de EEUU de la jefatura mundial, esa nefasta política de apaciguar a la fiera dejándose devorar por ella, ese funesto relativismo, ese enfermizo buenismo y esa infame ausencia de coraje para redefinir un macizo sistema de valores con que delimitar nítidamente los milenarios conceptos del Bien y el Mal, han llevado a Europa, a Occidente, a un revuelto, desorientado y trágico vivir sin un mínimo soporte moral.

Ha pasado la hora de permanecer en actitud defensiva. Se preguntaba, precisamente, Clausewitz “¿cuál es la idea fundamental de la defensa? Es la de parar un golpe. ¿Por qué señal se distingue? Se distingue porque en ella se espera el golpe que se debe parar. Pero para que el que se defiende haga también la guerra, debe asestar golpes, es decir dedicarse a la ofensiva. Una guerra en la cual las victorias solamente sirven para parar los golpes y donde no hay ninguna intención de devolverlos, sería tan absurda como una batalla en la cual la defensa más absoluta, la pasividad, prevaleciese en todas las partes y de todas maneras”. No se puede seguir instalado en el absurdo. La expresión fortaleza de carácter, o simplemente carácter, significa una tenaz convicción: la de que Occidente debe emerger de nuevo con todo su valor y con todos sus valores.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (9)    No(0)

+
0 comentarios