Turquía-Rusia ¿Quién tiene razón?
jueves 26 de noviembre de 2015, 12:01h
Las autoridades turcas hacían públicas ayer unas grabaciones en las que supuestamente sus pilotos advertían a los del caza ruso que estaba entrando en su espacio aéreo y que debía modificar su rumbo. En teoría, dicha advertencia se repitió hasta diez veces, motivo por el cual se decidió abrir fuego. La reacción de Moscú ha sido negar la mayor, instalar baterías antiaéreas a 20 kilómetros de la frontera entre Siria y Turquía y amenazar a Ankara con “una respuesta contundente”. Acusa también al gobierno turco de apoyar al IS, puede que con cierta razón. A los efectos, por cierto, bueno sería conocer la lista de los compradores de petróleo yihadista.
Erdogan, por su parte, apela a la soberanía turca sobre su espacio aéreo, en un intento por aliviar la tensión tan poco creíble como inútil. Contraataca acusando a Rusia de combatir a la oposición moderada a al Assad y olvidarse del IS. En realidad, ambos tienen motivos para fundamentar sus quejas. Por más que lo niegue Putin, sus cazas llevan tiempo operando en el límite del espacio aéreo turco, violándolo más de una vez. Su acción en Siria va más destinada a apuntalar al régimen de al Assad que a combatir al yihadismo.
Turquía, a su vez, no puede ocultar que ha mantenido una posición cuando menos confusa hacia el IS. Su territorio ha sido un coladero por donde entraban y salían yihadistas sin apenas control, y es un hecho que hay milicias turcomanas luchando contra al Assad con patrocinio de Ankara. Pero más allá de los intereses particulares de cada uno, el único objetivo que está fuera de discusión es el IS. Y eso es algo que debería unir tanto a Putin como a Erdogan, al menos en un acuerdo de mínimos. En este sentido, es lamentable que las esperanzas que se abrieron con la alianza franco-rusa hayan durado tan poco.