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LA COALICIÓN MUD LOGRA 99 DE LOS 167 PARLAMENTARIOS DE LA ASAMBLEA NACIONAL

La oposición venezolana logra una victoria aplastante y pone al chavismo contra las cuerdas

La oposición venezolana logra una victoria aplastante y pone al chavismo contra las cuerdas
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lunes 07 de diciembre de 2015, 06:05h
Como pronosticaban la práctica totalidad de las encuestas previas, la oposición venezolana ha logrado este domingo su mejor resultado electoral en 17 años de chavismo en una victoria sin paliativos. Con un sospechoso retraso en el escrutinio que hizo temer lo peor, la coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD) se ha hecho finalmente con 99 de los 167 escaños de la Asamblea Nacional, unos números que comprometen el resto de mandato de Nicolás Maduro, que expira en 2019. Galería de imágenes

Tras más de seis horas de tenso y lento recuento, acrecentado por la prórroga “ilegal” en el cierre de los colegios electorales, se confirmaron los pronósticos: la oposición venezolana, agrupada en torno a la coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD), se ha impuesto con histórica holgura en las elecciones legislativas celebradas este domingo.

Con un 96 por ciento escrutado, la MUD logra un mínimo de 99 escaños (72 nominativos y 27 por lista), margen de sobra con el que obtiene la mayoría en la Asamblea Nacional, el mayor órgano legislativo del país, compuesta por un total de 167 asientos en lo que es su mejor resultado en 17 años de chavismo. De este modo, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) sufre un severo correctivo al tener que contentarse con sólo 46 escaños (24 nominativos y 22 por lista) a falta de los 22 asientos de distintas circunscripciones que quedan por asignarse.

Ahora el gran objetivo de la MUD está en alcanzar la mayoría calificada (111 diputados, tres quintos de la cámara), con la que oposición tendría, durante los próximos años, la capacidad para aprobar reformas constitucionales como las llamadas 'leyes habilitadoras', aquellas que regulan los poderes especiales del Ejecutivo y a los que Nicolás Maduro se ha acogido dos veces desde que accediera a la Presidencia. También podría promover el veto al vicepresidente o a los miembros del gabinete o aprobar la amnistía de presos políticos. Con esta mayoría calificada, el líder chavista ve muy limitado su poder.


A pesar del margen de victoria, los opositores no las tenían todas consigo a tenor de cómo se ha desarrollado la jornada. El domingo, contra todo pronóstico, la tranquilidad fue la tónica en todo el país, sin que apenas se registraran incidentes gracias, en parte, a los 163.000 agentes de Policía y soldados desplegados para velar por la seguridad en un día en el que se ha registrado una participación récord del 74,5 por ciento del censo, compuesto por 19,5 millones de venezolanos.

Según datos confirmados por el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, a lo largo de la jornada se registraron 78 incidencias que se saldaron con un saldo de siete detenidos, todos en sucesos "menores". Si acaso la muerte de un joven de 19 años cuando manipulaba una granada de mano que pretendía arrojar en un colegio electoral horas antes de la apertura de las urnas empañó en cierto modo el arranque de los comicios.

Sin embargo, a medida que se acercaba la hora de cerrar los colegios electorales, la tensión iba en aumento. Una crispación que tuvo su punto álgido cuando el Consejo Nacional Electoral (CNE) tomó la determinación, casi a última hora, de prorrogar el cierre de los colegios mientras hubiera votantes haciendo cola. Esto hizo que la oposición empezara a ver viejos fantasmas (esta medida ya fue adoptada en 2013 cuando Maduro se hizo con el poder) en forma de ‘pucherazo’. Tanto Henrique Capriles como otros representantes opositores tacharon la medida de “ilegal” e “innecesaria”.

Pero la prórroga no fue el único episodio de desencuentro entre ambos bandos. El apagón informativo de la mayoría de medios en torno a la labor de la oposición y la retirada de las acreditaciones a seis mandatarios invitados por la oposición -Andrés Pastrana (Colombia), Mireya Moscoso (Panamá), Luis Alberto Lacalle (Uruguay), Laura Chinchilla (Costa Rica) y Miguel Ángel Rodríguez (Costa Rica)- por dar una conferencia de prensa en plena jornada en favor de la democracia y la transparencia también añadieron tensión a un clima ya de por sí muy frágil.

Otro de los nombres propios de la campaña ha sido Leopoldo López. Desde su celda de la cárcel militar de Ramo Verde, donde se encuentra preso, el opositor, no sin muchos problemas, ha logrado ejercer su derecho a voto. Lo mismo ha hecho Lilian Tintori, su mujer, amenazada de muerte durante la campaña electoral y que en las últimas semanas se ha convertido en una de las caras más visibles de las fuerzas antichavistas.

Finalmente, más de seis horas después de que cerrarán los colegios electorales de manera oficial, y a pesar de contar con un sistema de votación electrónico que prometía acelerar el escrutinio pero que sólo aumentó el desconcierto generalizado, la Venezuela opositora despierta este lunes ante un nuevo panorama en el que el oficialismo verá muy condicionadas sus políticas, ahora vigiladas y controladas por un pujante conservadurismo.
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