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LE PEN Y LA DOBLE VUELTA

lunes 07 de diciembre de 2015, 12:20h
A Charles De Gaulle, a la vista de lo que sucedía en Italia, le preocupaba una solución de Frente Popular o extrema...

A Charles De Gaulle, a la vista de lo que sucedía en Italia, le preocupaba una solución de Frente Popular o extrema izquierda comunista en Francia. Por eso estableció en 1958 el sistema electoral a doble vuelta, cosa que no ha sabido hacer Mariano Rajoy, lo que ha potenciado a dos partidos nuevos. Ciudadanos y Podemos, por cierto, han sometido a implacable chantaje tanto al PP como al PSOE.

La doble vuelta establecida por De Gaulle no fue necesaria frente a la extrema izquierda pero resultó especialmente útil frente a la extrema derecha. En el año 2002, Jean Marie Le Pen se alzó en el segundo puesto con el 16,86% de los votos, sobrepasando a los socialistas de Lionel Jospin. Jacques Chirac ocupó el primer lugar con el 19,88% y 5.665.855 votos frente a los 4.804.713 de Le Pen.

En la segunda vuelta ocurrió lo que había previsto De Gaulle. Y los moderados se unieron. Tapándose tal vez las narices, los socialistas prefirieron a Chirac frente a Le Pen. Total que Chirac se convirtió en presidente con el 82,21% y 25.537.956 votos frente al 17,99% y los 5.525.032 votos de Le Pen.

Las cosas ha cambiado porque la masiva inmigración ha indignado a infinidad de franceses de todas las clases sociales, pero lo probable es que en las elecciones presiden-ciales, que en Francia son especialmente importantes, las fuerzas moderadas se unan y derroten en segunda vuelta a la hija de Jean Marie Le Pen.

Mariano Rajoy pretendía reformar la ley electoral para que gobierne el que gane. El PSOE se opuso y el líder del PP no fue capaz hace dos años de arbitrar la fórmula de la doble vuelta, que hubiera minimizado en la vida española tanto a Podemos como a Ciuda-danos. La memez de la fórmula arriólica “no hay que hacer nada porque el tiempo lo arregla todo y lo mejor es tener cerrado el pico” ha propiciado que Albert Rivera extienda su sombra sobre Moncloa. Y veremos si el PP es capaz de mantenerse frente al acoso de Ciudadanos.