TRIBUNA
Indecisos y medios de comunicación
miércoles 09 de diciembre de 2015, 20:54h
Actualizado el: 09 de diciembre de 2015, 21:42h
Nunca en la historia de España ha habido tantos medios de comunicación como ahora. Nunca ha habido en la historia reciente de España tanta información política como hoy día. Nunca como en la actualidad los ciudadanos habían tenido tanta facilidad para informarse de cuáles son las alternativas políticas españolas para las elecciones del 20D. Y, sin embargo, jamás en la historia de la democracia española había habido tantos indecisos como en estas elecciones. Todos los institutos de opinión pública política y sondeos electorales coinciden en que para estas elecciones más del 41 % de los ciudadanos no saben a quién votar. Terrible. ¿Creen ustedes que existe alguna relación entre los medios de comunicación y el elevado número de indecisos ante el 20D?, ¿creen ustedes que los medios de información política son serios a la hora de crear una opinión pública política seria y desarrollada, sensata e ilustrada, para que la mayoría de los ciudadanos sepan qué se está jugando en las elecciones del día 20D?, en fin, ¿creen ustedes que los medios de comunicación españoles son creíbles?
Respóndase cada uno como quiera, pero trate de no engañarse. Sean sinceros consigo mismo. Acepten lo evidente. Los medios de comunicación son tan malos y perversos como los políticos que tratan de manipularlos. Si la información política fuera mínimamente creíble, sin duda alguna, no habría tanto ciudadano con dudas sobre qué representan cada una de las tendencias políticas en liza. El desprestigio de los medios es tan grande como el de los viejos partidos. Claro que hay excepciones, pero pensar en general, y pensar los medios de comunicación en particular, es generalizar. Universalizar. La mayoría de los medios no son independientes. El poder político en España aún tiene capacidad para poner los medios a su servicio. De aquí hasta el 20D veremos lo que no está escrito. Todos con Rajoy y contra Rivera. Todos con Rajoy y Sánchez, y contra Rivera vale cualquier cosa. Todos a favor del bipartidismo muerto y contra la ilusión de regenerar la vida política. Los grandes medios de comunicación no defraudarán a sus amos: todos se entregarán a Rajoy y algo a Sánchez.
Es menester repetir que los medios de información política en España están al servicio de los grandes poderes políticos y económicos. Los medios de comunicación están al servicio del PP, el PSOE y los nacionalistas por ese orden. Punto. La manipulación es total, incluida la Sexta, o sea Antena 3, que engordó a un muñecote para que la gente se asustara y votará a Rajoy, aunque quizá el montaje no les haya salido tan bien como ellos habían diseñado. Los cierto es que, aparte de los problemas económicos de los medios de comunicación, todas las movidas de los periódicos y de las grandes radios generalistas están hechas para apoyar al PP, el PSOE y, en general, a un sistema bipartidista que está muerto.
A pesar de todo, a pesar de que el personal se obstina en defender lo que ya ha muerto, la mayoría de los españoles no creen en los medios de comunicación. Milagroso. Un contexto informativo absolutamente dependiente del bipartidismo, o peor, dependiente del Gobierno de España, están saltando por los aires casi hecho trizas. La prueba de que el duro sistema de información política corre peligro está a la vista: primero, el 41 por ciento de los ciudadanos no sabe a quién votará el 20D; y, segundo, Ciudadanos es una fuerza política tan potente que, independientemente de los resultados concretos del día 20D, toda la política española pasa por ellos, pese a no haber tenido detrás algún medio de comunicación que contará con precisión qué es exactamente Ciudadanos. Los indecisos y Ciudadanos les han ganado la batalla a los medios de información política. Cuentan unas películas, a veces de miedo y otras de caperucita, poco plausibles para la ciudadanía. Los medios de comunicación en España intoxican, falsifican y mienten. La manipulación informativa es grosera. Los periódicos tratan de crear agendas paralelas a la de los políticos. Salen titulares que se rectifican a la hora. Noticias que no corresponden con la verdad. Las falsificaciones en torno a lo que dicen los dirigentes son el pan nuestro de cada día. Así es la cosa. Los medios de comunicación en España son tan poco fiables como los partidos políticos. Son, sí, increíbles.