Este domingo, Pedro Sánchez reunirá a la Ejecutiva socialista para presentar su estrategia postelectoral un día antes de la celebración de un crucial Comité Federal, que tendrá lugar el lunes. El 'no' a la investidura de Rajoy y la intención de pactar con Podemos para llegar a la Moncloa como líder de una gran coalición de izquierdas
le está pasando factura a Pedro Sánchez dentro de su propio partido.
Susana Díaz, que
fue la primera en pronunciarse desde dentro del partido y se ha convertido en la representante de los 'barones' socialistas contrarias a la línea marcada por Sánchez, volvió este viernes a plantarse. En una entrevista en la Cadena Ser, la presidenta de la Junta de Andalucía aseguró que pedirá a su partido el próximo lunes que "no se siente a negociar" con Podemos porque lo que persigue la formación de Pablo Iglesias es "romper" la unidad de España y "eliminar" al PSOE.
En una entrevista con la Cadena SER, la dirigente socialista ha insistido en la idea de que la responsabilidad de formar gobierno la tiene el PP, aunque ha advertido: "Nosotros no podemos apoyar a Rajoy y al PP, porque han provocado mucho sufrimiento, y nuestro sitio está en la oposición, donde nos han colocado los ciudadanos". Díaz recriminó directamente a Pablo Iglesias que haya puesto como "línea roja" para negociar el "soberanismo, el derecho a decidir y la autodeterminación" de Cataluña,
en lugar del bienestar de la gente, la sanidad o la educación. "Pablo Iglesias ha puesto en cuestión lo que para nosotros es intocable, que es la unidad de España. Y lo ha hecho porque el 40 % de los escaños que tiene son soberanistas. Ha preferido eso por arañar un puñado de votos, por entregarse a esos partidos, en lugar de hacer lo que hace la izquierda, que es defender la igualdad de oportunidades por delante de cualquier cosa", ha criticado.
La presidenta andaluza ha vuelto a insistir en que es el Comité Federal del PSOE el órgano "que decide" sobre la política de pactos y confía en el resultado de la reunión del próximo lunes, a pesar de que Sánchez
haya querido resaltar su autoridad en el partido.
Por su parte, Sánchez
intenta calmar los ánimos y ha asegurado en declaraciones a el diario
El País, que no cederá ante Podemos sobre la unidad territorial de España y que intentará convencer a sus barones de que
un posible pacto de gobernabilidad con esta fuerza política no incluirá un referéndum sobre la autodeterminación en Cataluña. El secretario general del PSOE asegura que así se lo ha comunicado ya al secretario general de Podemos, Pablo Iglesias. Advierte de que si Iglesias "quiere abordar este asunto nunca estaríamos de acuerdo" y que Sánchez bloquearía cualquier posibilidad de entendimiento.
Los límites para empezar a negociar con otras fuerzas políticas las expondrá Sánchez en el comité federal del PSOE del lunes, aunque el domingo celebrará una reunión informal con los dirigentes territoriales para reforzar el consenso. A la reunión, el partido llega dividido después de que, junto a Susana Díaz,
otros barones como los de Extremadura o Castilla-La Mancha hayan expresado su disconformidad con el acercamiento entre Sánchez y Podemos.
Podemos aprovecha la coyuntura
Mientras, la otra parte del futuro, eventual y polémico pacto espera su momento de actuación. El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha aprovechado la coyuntura para meter el dedo en la llaga y seguir con la estrategia que ya desarrolló en la recta final de la campaña antes del 20D:
desacreditar a Sánchez como líder de su propio partido. Este mismo viernes, Iglesias aseguró que
"si Sánchez no manda en el PSOE", hablará cn Susana Díaz.
Cataluña se ha convertido en la línera roja de la línea roja: para Podemos, pactar pasa por convocar un referéndum de autodeterminación y el PSOE no ve posible acuerdo alguno si la formación morada no renuncia a esta condición. En este sentido se pronunció el domingo el secretario político de Podemos,
Íñigo Errejón, que aseguró que "los partidos del inmovilismo", como PSOE y PP, que no están dispuestos a escuchar a Cataluña en una consulta sobre su relación con el resto del Estado, "no están en condiciones de garantizar la unidad de España".
"Creemos que reconstruir la convivencia para la próxima década pasa por escuchar a las comunidades que quieran ser escuchadas y quien no entienda eso no está en condiciones de garantizar la unidad de España", señaló, preguntado por si el derecho a decidir es irrenunciable para Podemos en relación con eventuales pactos de gobierno con el PSOE.
Además, Errejón respondió a la crítica de Susana Díaz sobre sus prioridades siendo un partido de izquierdas: "Hemos puesto otras líneas rojas", como "el cierre de las
puertas giratorias, impedir que a las familias se les corte la luz, se les corte la calefacción o sean desalojadas sin alternativa de vivienda. Lo hemos dicho y no estamos recibiendo respuesta. Y nos parecen cuestiones más urgentes, centrales y prioritarias", contraatacó.