'TIRO CON ARCO'
Navidades atípicas en eslalon
domingo 03 de enero de 2016, 17:48h
El tiempo “ni vuelve ni tropieza”, escribe Quevedo en un soneto. Y la sabiduría popular: “Días de mucho, vísperas de nada”. Han sido unas Navidades un tanto atípicas. Yo no esquío pero, aunque este año no ha habido mucha nieve, me lanzo a comentarlas en eslalon.
Conversaciones: se dice que Rajoy, al poner las elecciones el 20 de diciembre, ha sido como el Grinch, el personaje que intenta robar la Navidad. Se habla de los pactos postelectorales. Se hacen quinielas. Pocos creen que el Gobierno resultante dure mucho. ¿Mi opinión? Un frente anti-Podemos afilaría el discurso contra la ‘casta’ de Pablo Iglesias y desgastaría a los partidos en el poder. Ellos sabrán.
Rituales y buenas intenciones para este 2016 en el que, se nos dice, el bolsillo andará un poco más holgado. Las academias de inglés y los gimnasios se frotan las manos, aunque ya casi nadie se acuerda de los buenos propósitos de septiembre.
Ilusión de novedad, tan importante. El viejo Goethe se compadece del joven Eckermann: el mundo de hoy está demasiado hecho –estamos hablando del primer tercio del XIX-, ni siquiera merece la pena marchar a América para volver a comenzar.
La Bolsa no anda muy contenta y no se ha producido el típico rally de fin de año: se acabó el maná de la Fed, el petróleo sigue barato, China genera dudas.
La realidad siempre es más excitante que la imaginación. Esto lo sabe bien Emmanuel Carrère, que trabaja con la honestidad como un prestidigitador. Durante estas fiestas he devorado su última novela, ‘El Reino’.
De los martilleantes anuncios televisivos de estas fechas, el que más me ha llamado la atención ha sido el de Audi, marca del Grupo Volkswagen, tras el escándalo de los motores contaminantes de esa firma. Nos dice que siempre hemos intentado controlar el clima, sin éxito, así que lo mejor es fiarse de aquello que sí podemos controlar. Por ejemplo, un automóvil. Vaya jeta.
Además de anuncios, las luces navideñas han convivido en armonía con los carteles electorales buena parte de las fiestas. Con un resultado tan incierto, ni siquiera apetecía quitarlos.
Conversaciones: los periodistas deberíamos estar idealmente callados y escuchar en todas partes. Las buenas noticias no siempre tienen fines prácticos. El cauce informativo forma a veces grandes círculos y una buena noticia nace de una conversación para terminar en otra conversación.
La comedia bufa de Artur Mas podría llegar a su fin este 2016. La inocentada que gastó la CUP al ‘president’ en la primera votación sobre su investidura fue sonada, y revitalizó el género, tan español, del esperpento.
El tiempo “ni vuelve ni tropieza” aunque, para tenderle trampas, siempre nos quedarán la música y la lectura. Feliz 2016.