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GOBIERNO EN CATALUÑA

Última oportunidad para el acuerdo entre Juntos por el Sí y la CUP

EL IMPARCIAL
jueves 07 de enero de 2016, 09:30h
Actualizado el: 07 de enero de 2016, 21:27h
Última oportunidad para el acuerdo entre Juntos por el Sí y la CUP
Juntos por el Sí y la CUP mantienen este jueves la última reunión para tratar de llegar a un acuerdo de Gobierno, un escenario difícil con ambas formaciones enrocadas tras sus líneas rojas, con Artur Mas como condición en ambos casos. Si se cumple la hipótesis más probable y ninguno cede, el lunes se convocarán nuevas elecciones en Cataluña.
Todo apunta a que Cataluña volverá a las urnas a principios del mes de marzo. Los partidos no independentistas ya insinúan su estrategias de cara a los nuevos comicios y el propio Artur Mas, todavía presidente en funciones de la Generalidad tres meses después del 27S, ha señalado que el lunes convocará la cita electoral si nada cambia en el bloqueo político que sufre Cataluña. Y aunque son pocos los cambios que se vislumbran en el horizonte, Juntos por el Sí y la CUP piensan escenificar su empeño en lograr un acuerdo de Gobierno hasta el último minuto y este jueves mantienen su enésima reunión. El último cartucho de un fuego cruzado que se ha intensificado en los últimos días y que no parece que vaya a acabar ahora con la firma de armisticio alguno.

Tanto la CUP como Juntos por el Sí se han enrocado en sus posiciones, contrarias e incompatibles. Los primeros, manteniendo la que fue su máxima en campaña: no apoyarán un Gobierno encabezado por Artur Mas. La formación que aglutina a Convergencia y a ERC, empeñada en que el actual presidente en funciones se mantenga en primera línea y sin intención alguna de promover otro candidato.

Dos visiones de futuro enfrentadas y protagonistas de fricciones que se han incrementado en los últimos días. Artur Mas acusó esta semana a la CUP de ser un partido "hiperrevolucionario", que antepone "el espíritu revolucionario" a la independencia y culpó a la formación de cometer un "error de proporciones gigantescas" al vetarle e "impedir" el inicio de la legislatura. Como respuesta, la CUP denunció el vocabulario "agresivo" y el discurso "fratricida" del presidente

Mientras, y ante la aparente imposibilidad de llegar a un acuerdo, ambos grupos se resquebrajan por dentro debilitando el bloque independentista e hiriendo inevitablemente al secesionismo catalán. La división de la CUP se evidenció de manera notable cuando favorables y contrarios a la investidura de Mas empataron de forma inédita a 1.515 votos y se hizo indiscutible cuando, tras el desempate que dio el 'no' definitivo a Juntos por el Sí, el cabeza de lista en el 27S, Antonio Baños, anunció la renuncia a su acta por "verse incapaz de defender" la postura adoptada.

Por su parte, y a pesar de haber pretendido lanzar una imagen de unidad en torno a Mas, Juntos por el Sí también ha mostrado evidentes signos de división. El número dos de ERC en el Congreso, Joan Tardà, fue el primero en pedir públicamente al presidente en funciones que "dé un paso al lado" y ceda la Presidencia de la Generalidad a "otro miembro de su partido" para permitir que el proceso soberanista siga adelante. Menos explícito, el líder de ERC, Oriol Junqueras, defendió proseguir las negociaciones hasta el último momento, pero hizo 'mutis por el foro' con respecto a Mas e insinuó estar de acuerdo con Tardà.

Para salir elegido presidente de la Generalitat, Mas necesita que, en primera votación y antes del lunes, 6 diputados de la CUP desoyeran el mandato de su Consejo Político y apoyasen la investidura o bien que, en una segunda votación e ignorando el mandato, 2 diputados votasen a favor y 8 se abstuvieran.
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