www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

ROMA

La Roma despide a Rudi García y repesca al técnico que eliminó al Madrid

EL IMPARCIAL
miércoles 13 de enero de 2016, 20:25h
La Roma despide a Rudi García y repesca al técnico que eliminó al Madrid
La Roma, rival de los pupilos de Zinedine Zidane en los octavos de final de Liga de Campeones, apuestan por el preparador que tomó Chamartín en 2008. Un triunfo en los últimos diez partidos es la estadística que ha sentenciado a Rudi García. Los capitalinos buscan, a cinco semanas del enfrentamiento, la recuperación del orgullo que complique al Madrid su recorrido continental.
No corren tiempos templados para la Roma. El epílogo deportivo de uno de los iconos legandarios de la institución romanista, Francesco Totti, que navega en la falta de continuidad a sus 39 años, coincide con la bajada de telón del enamoramiento trazado entre Rudi García y la directiva. El entrenador que reconfiguró los paradigmas y la ambición capitalina después del turbulento e inocuo paso de Luis Enrique por la entidad, se ha descubierto en el desempleo este miércoles, en lo que la prensa transalpina y buena parte de los tiffosi del país han concebido como el "despido más largo de la historia".

El preparador francés tomó las riendas de un bloque descompuesto en tensiones intestinas y falta de horizonte para rellenar con talentos las oquedades visibles. Diseñó el arquitecto del Lille que se coronó en el fútbol francés con Eden Hazard como rutilante referencia una apuesta ofensiva, de piel alegre y asociativa, para ahondar en el cambio de escenario que ha adoptado el calcio tras la asunción del cargo de seleccionador por parte de Cesare Prandelli. Reclutó a piezas de vértigo como Gervinho, Iturbe, Florenzi, Salah o Iago Falqué y otorgó galones al cerebro de Pjanic, De Rossi y Keita. Tan sólo Strootman y Nainngolan entraron en la inercia como tapones descontextualizados de un sistema atacante.

Bajo este escenario consiguió García reconstruir la estirpe de candidato al Scudetto de una Roma que volvía a relamerse al compás de la circulación frenética en transición. Pero el influjo se deshizo ante el martillo juventino y la sensación de vació abrupto en la competición continental. Un sólo triunfo en los últimos 10 partidos ha envuelto en legitimado el despido que ha tomado cuerpo este miércoles y el traspaso de poderes, anunciado en la horas pevias al anuncio, no supone más que el intento de afianzamiento de las ideas de dinamismo y gusto por la asociación con la portería en mente. Regresa al Olímpico y Trigoria Luciano Spaletti.

El entrenador que revolucionó la otrora hierática concepción ofensiva italiana con sus esquemas desprovistos de delanteros al uso, y que relanzó el rendimiento del eterno capitano, despierta de su apnea aventurera rusa y regresa al redil que le hizo tocar techo y degustar prestigio, para volver a recomponer la figura y afrontar el refresco del último hito romano europeo, la eliminación del Real Madrid. Tal hazaña data de 2008, cuando la Roma se impuso por 1-2 en Chamartín, para dinamitar con precocidad el recorrido en la Liga de Campeones del, entonces, descorazonado coloso merengue. Cinco semanas tiene de plazo Luciano para domar al contrariado vestuario, capaz de empatarle al todopoderoso Barça y de deshacerse cual azucarillo de abismo notable en la vuelta, compromiso pendular mediante. Así, la gerencia de los giallorossi apuesta por el eterno retorno -el fichaje ya rozó el entorchado doméstico en su anterior etapa (entre 2005 y 2009)- como medida de urgencia para salvaguardar la competitividad retomada en plena deriva.

Este particular guiño de la fortuna configura, pues, un duelo de equipos en reconstrucción sobre la marcha para los octavos de final. El Real Madrid, comandado por Zinedine Zidane, habrá de lucir consistencia táctica para no resbalar ante las fauces de un viejo zorro hambriento en su regreso a casa. Necesita calmar su orgullo con algún triunfo de campanillas el técnico toscano, herido por la relativización que de su estela se ha efectuado en la cuna del catenaccio. Zizou y la amalgama de autocomplacente talento que frecuenta Valdebebas debe encontrar, en el entretanto, la motivación adecuada para delinear en el púgil romano un contendiente respetable, porque el retorno de Spalletti cuenta, de momento, con el Real Madrid como única víctima propiciatoria que justifique su risorgimento.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (5)    No(0)

+
0 comentarios