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TRIBUNA

Resistencia al cambio

sábado 30 de enero de 2016, 19:19h

“El estrés es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada […] El estrés es el modo de un cuerpo de reaccionar a un desafío.” Wikipedia

Por unas razones u otras, esta semana he sido testigo de varias situaciones tensas o desgraciadas. Unas las he sufrido en mis propias carnes y otras las he sentido en carnes ajenas: un par de pérdidas de seres queridos, un par de situaciones financieras estresantes, y varias discusiones entre amigos, tensión entre compañeros, problemas conyugales, de custodias de niños, de salud, y de forma más alejada, problemas nacionales y globales. Todos ellos traían consigo sufrimiento, miedo y resistencia.

La resistencia a la nueva situación (cambio en definitiva) se mezcla con el dolor y crea una tensión vital que puede ayudarnos a crecer o a todo lo contrario, a empequeñecer. Como si de una gran goma elástica se tratara, con cada pérdida, enfermedad, desgracia o problema, la goma se estira hasta quedar extremadamente tensa. Puede que acabe rompiéndose o puede que no llegue a hacerlo, el resultado depende de la suerte de cada uno: ¿oportunidad o tragedia? ¿Crecimiento o enquistamiento? ¿quién sabe?

La teoría, en el fondo, no son hechos sino palabras alineadas que ayudan más bien a imaginar que a comprender o a despertar. Por este motivo me gustaría plantear algunas situaciones genéricas de gran tensión en las que uno podría encontrarse, y de cómo las han resuelto algunos amigos.

1- Empecemos por la más fuerte: la enfermedad o la muerte de un ser querido. Un par de amigos perdieron a sus hermanos muy jóvenes y esto les cambió la vida. Después del luto correspondiente entendieron sin ningún tipo de duda que somos mortales y que venimos al mundo sin nada y nos iremos con menos aún. Sus hermanos les ayudaron a comprender esta verdad universal. Otro amigo asimiló, con la muerte de su padre, la sabiduría que esconde el ciclo de la vida, y su pérdida le animó sin dudarlo a tener unas hijas maravillosas. En realidad, ninguno de ellos se fue, ni abuelos, ni padres, ni hermanos, todos siguen vivos en la memoria, en las células y en las vidas de cada uno de los que los conocieron, los admiraron y los disfrutaron. No quiero decir que la pérdida de un ser querido sea un motivo de alegría pero sí me atrevo a decir que con cada una de estas pérdidas hay una oportunidad de celebración, de despertar y de crecimiento. Muchos, sin embargo, todavía viven como si fueran inmortales y la pérdida de un ser querido multiplica su ceguera, su miedo y su dolor.

2- Problemas económicos. Es un dicho repetido que ‘no es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita’. También es bien sabido que todos aquellos que tienen mucho dinero terminan alejándose de lo humano. Sin embargo, todos queremos tenerlo y acumularlo. Pocos pedirían para sí mismos una situación económica estresante: no querrían perder su gran fortuna acumulada ni tampoco querrían vivir en un escalón social inferior al que tienen. De nuevo he de decir que es posible que el crecimiento se produzca cuando de repente (y sin desearlo) se tiene menos, y no al revés. Un amigo mío africano, y refugiado político, es todo un maestro al respecto. De familia noble, pasó por todo tipo de desgracias (banca rota, guerras, muerte de hermanos, etc) y sin embargo, cada una de ellas le ha hecho más fuerte y más resiliente(“capacidad de los seres vivos para sobreponerse a períodos de dolor emocional y situaciones adversas”), vive con muy poco pero con mucha salud. Ya sé que es un ejemplo extremo pero más extremo podría ser el hecho de que la mayoría reaccionemos con enorme resistencia y dolor ante los cambios económicos (comparativamente livianos) que sufrimos: no queremos bajarnos de la burra, no queremos dejar de gastar ni de acumular. Miedo y más miedo.

3- Problemas sociales y psicológicos. Con amigos, con la pareja, con los hijos o con los compañeros de trabajo. En muchas ocasiones las personas nos peleamos y creamos grandes tensiones psicológicas (y por supuesto físicas). Los unos con los otros y también con nosotros mismos. Este tipo de conflictos, malentendidos, odios y batallas pueden ser una oportunidad para lo mismo: crecimiento o erosión. Muchos amigos se han enquistado y no han salido adelante, muchos otros lo han superado con matrícula de honor. Hablar, perdonar, soltar o dejar de combatir pueden ser el paso previo al cambio que nos haga crecer. La retirada puede ser la mejor de todas las victorias y en el fondo sólo aquellos que han vencido al impulso de resistirse y luchar, lo han transcendido y han triunfado. A veces, de ‘un día de furia’ puede resurgir un guerrero fortalecido o un sabio aparentemente derrotado.

4- Por último, me gustaría hablar de un gran problema global que, si bien puede parecer que no nos afecta en el corto plazo, ya está aquí con nosotros desde hace unas cuantas décadas: el efecto nocivo que producen la sobrepoblación, el exceso de consumo, la sobreexplotación de los recursos naturales, la devastación del medio ambiente y la aniquilación de muchas especies animales. Comer y consumir más de lo que necesitamos y ser muchos más de los que deberíamos, está dejando una gran huella ecológica de forma directa (destrozando el planeta a conciencia y por codicia) e indirecta (mirando hacia otro lado). De nuevo, tengo amigos que han sabido resolver este problema, al menos de forma relativa. Han reducido sus necesidades, gastan cada vez menos y comparten cada vez más (casas, cosas, bienes y servicios). Muchos reciclan todo lo que pueden (basura y desperdicios pero también muebles, ropa, aparatos tecnológicos, etc.), viajan en bici, comen de forma sostenible, compran más productos locales (que no consumen grandes cantidades de energía para su transporte) y son más sensibles con el consumo de carne y productos procesados o transgénicos (las industrias ganadera, agrícola y química modernas son un gran problema para la contaminación y la desertificación del planeta). Vean si gustan el documental 'Diez mil millones'. Hay otros, amigos también, que miran para otro lado y no piensan que quizás ellos, o sus hijos, o sus nietos, sufrirán la huella de aquellos que pisaron con violencia y sin piedad el cuello de la madre naturaleza.

Como se pueden imaginar, yo sigo luchando y rindiéndome, tirando y soltando. A veces elijo el camino y el ejemplo del amigo equivocado pero nadie es perfecto, hasta que uno deje de ser y se integre con el todo.

“No resistencia, no juzgar y desapego, son los tres aspectos de la verdadera libertad y la vida iluminada”. Eckhart Tolle

Nacho López

Asesor Financiero

NACHO LÓPEZ, dedicado al mundo de la banca de inversión y comercial, al mercado de capitales, al análisis y al asesoramiento bursátil, ha trabajado en los principales bancos españoles y en otros internacionales de primera línea.

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