En la era digital donde todo, o casi todo, está al alcance del consumidor gracias a un teclado y a un ratón, la
industria farmacéutica aún sigue encorsetada en los puntos de venta tradicionales, donde se concentra la mayoría de su actividad.
Sin embargo, en los últimos años el avance de este sector puede hacer maximizar los beneficios tanto de las farmacias como de las empresas proveedoras a través de la
venta on line.
El principal escollo hasta la fecha, la normativa legal vigente, empieza a ser más laxa en este campo, sobre todo tras la aprobación mediante Real Decreto en 2014 de la regulación de la venta a distancia, y las asociaciones del gremio ven con optimismo cómo ante ellas se abre un sinfín de posibilidades que podrían desembocar en un
aumento de los beneficios y de la actividad farmacéutica en nuestro país.
A través de diferentes sistemas y plataformas, el usuario tiene a su disposición un catálogo de hasta
10.000 productos y medicamentos de farmacia y parafarmacia
de venta libre (que no requieren receta médica) a su disposición que puede adquirir
on line, un procedimiento que simplifica sobremanera la compra de este tipo de artículos.
Una de las plataformas más desarrolladas es la de
F+Online, con más de 6.000 farmacias y parafarmacias colaborando en un
sistema de cooperativa en el que cualquier puede adquirir un medicamento y recogerlo en su farmacia asociada más cercana o solicitar el envío del mismo a su domicilio.
En este contexto, la venta a través de Internet permite a los profesionales del sector farmacéutico
incrementar su número de potenciales clientes y maximizar sus beneficios. Por contra, el principal escollo es la implantación de este mecanismo, pues en España apenas hay
200 establecimientos que se valen de la venta on line por los
casi 22.000 que optan por la venta directa.
Este será uno de los asuntos a tratar durante el próximo congreso de
Infarma 2016 que tendrá lugar en Madrid los próximos
8, 9 y 10 de marzo.