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¿Veremos al barril en los 200 dólares?
lunes 09 de junio de 2008, 09:20h
En España son varios los sectores que han iniciado movilizaciones por los precios de los carburantes, y otros lo harán en breve. Las mismas quejas, las mismas reivindicaciones se escuchan en todos los idiomas. Sacar un barco a pescar, sacar al camión de los garajes o los aviones del hangar es cada día más caro y son muchos los negocios que ven primero cómo desaparecen los beneficios y luego se acumulan las pérdidas. Los empleos, amenazados. Los precios al alza. ¿Hasta dónde vamos a llegar?
La principal discusión sobre los precios del petróleo es si estamos viviendo o no una burbuja especulativa, como la que sufrimos en el mercado de la vivienda. Si es así, como apuntan muchos analistas, volveremos a oír aquello de que todo lo que sube baja, y lo hará con la misma violencia con que han subido. Ya hay quien habla de un barril a 80 o 60 dólares. Lo cierto es que nadie se plantea ya, al menos a medio plazo, en volver a los 20 dólares en que se ha movido el barril durante décadas. Muchos hablan ya del fin de la era del petróleo barato.
Las burbujas financieras no son fáciles de identificar. Si los precios de los activos de todo un sector suben, ¿cómo distinguir entre las causas reales, enraizadas en un genuino aumento de la demanda o de la productividad de ese sector de una burbuja? Es decir, ¿cuándo nos enfrentamos a un exceso de liquidez que va hinchando los valores de un sector tras otro simplemente porque hay demasiados medios de pago en el mercado? La subida de los precios del petróleo ¿no tiene algo que ver con las constantes alzas en los mercados de materias primas y en los alimentos?
Es innegable que algo de eso sí hay. Desde los atentados del 11 de septiembre, la Reserva Federal ha seguido una política inflacionista, con tipos de interés muy bajos, que han inundado de deuda en dólares el mercado mundial. Europa ha seguido el mismo camino, acaso con menos entusiasmo. Hemos visto mucha “exuberancia irracional” en un sector tras otro y eso es característico de un período inflacionario y de la formación de burbujas especulativas. George Soros ha declarado que la curva de los precios “tiene la forma hiperbólica típica de una burbuja”.
Empresas aseguradoras y fondos de pensiones han destinado 0,2 billones de dólares a los futuros sobre el petróleo; una inversión equivalente al consumo de China en un año, y son sólo parte de la demanda basada en la especulación. La cuestión es ahora si esa especulación tiene bases reales o está hinchada por el exceso de liquidez.
Los altos precios del petróleo podrían ser causa de su propia bajada. El aumento de la cotización del barril en el último año le ha costado a la economía estadounidense un punto porcentual del PIB en 2008, y de mantenerse los actuales precios le podría costar otro punto más. Si sumamos a ello la crisis inmobiliaria en esta y otras economías y la crisis de solvencia del sistema bancario, podemos enfrentarnos a una auténtica crisis económica que hundiría la demanda industrial de China e India y con ella la del petróleo. Estos dos países por sí solos acaparan el 80 por ciento del incremento del consumo de crudo en los últimos años.
La Agencia Internacional de la Energía ya ha previsto recientemente una caída de la demanda. Si llega el caso, el precio internacional del barril podría hundirse, aunque no más allá de los niveles de hace un año, entre los 60 y 70 dólares, precios que son históricamente altos.