Los medicamentos falsos vendidos a través de Internet, y el papel del sector farmacéutico, ha sido materia de reflexión en la tercera jornada de INFARMA, que se celebra esta semana en Ifema. La jefe de Departamento de Inspección y Control de Medicamentos de la Agencia Española de Medicamentos,
Belén Escribano, ha descrito un escenario en el que
miles de páginas web se encuentran vendiendo medicamentos de forma ilegal, y otros
preparados que son falsos, con garantías nulas y registrando suculentos beneficios.
El vicepresidente primero del Colegio de Farmacéuticos de Madrid,
Manuel Martínez Peral, ha sido el encargado de presentar a Escribano, que ha comenzado su intervención mostrando la realidad de los medicamentos falsificados, cuya venta fraudulenta se vehicula principalmente a través de Internet.
Con mayor o menor fidelidad, estos medicamentos falsos imitan el diseño de los auténticos, de modo que para un usuario es difícil distinguirlos a no ser que se tenga la muestra original para poder comparar los detalles.
Entre los muchos medicamentos falsificados que Escribano ha mostrado mediante diapositivas, el más falsificado en todo el mundo, la Viagra. De este producto contra la disfunción eréctil, los falsificadores imitan con detalles fidedignos tanto el envoltorio como la forma y el color de las pastillas, de modo que si no se está muy familiarizado con este medicamento es fácil caer en la trampa de los estafadores.
Ante esta amenaza para la salud pública, tanto España como la Unión Europea están reaccionando para establecer un protocolo que impida o dificulte la distribución de los medicamentos falsos.
Escribano ha explicado cómo hace apenas un mes se ha puesto en marcha una nueva legislación que culminará en 2019, cuando todos los medicamentos dispondrán de un identificador único, además de un dispositivo contra la manipulación, que podrá verificarse en el punto de venta de la farmacia
en el mismo momento de la venta. Esa verificación será posible gracias a un repositorio nacional que cuente con información sobre todos los medicamentos que están en el mercado nacional, que, además, estará conectado con una plataforma europea.
Además, ha explicado Escribano, se ha recrudecido el código penal con el fin de hacer frente a los estafadores, aunque, ha dicho, es
“muy difícil luchar contra Internet”, ya que muchos de estos negocios están situados en lugares que quedan fuera del radar de la legislación europea, como las Islas Caiman o las Islas del Canal de la Mancha.
En cuanto al
papel de Google en las búsquedas de medicamentos, en el que puede darse la circunstancia de que el buscador ponga por delante una web de venta ilegal, frente a las farmacias que sí tienen permiso para vender esos medicamentos, Escribano ha manifestado que ha sido “muy difícil” negociar con el “gigante”. Sin embargo, parece que la actitud de Google ha cambiado en los últimos años y el próximo día 16 está programada una reunión para buscar alternativas, entre las que podría incluirse alguna remuneración para prestigiar el canal legal.
“Intentamos estar por delante y anticiparnos a los malos”, ha manifestado Escribano, que ha mostrado el compromiso por reforzar la cadena legal del suministro.