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PABLO CASADO

sábado 12 de marzo de 2016, 17:58h
Mariano Rajoy ha hecho una espléndida gestión económica. El déficit heredado no fue del...

En medios políticos y en las redes sociales el artículo de Luis María Anson sobre Pablo Casado ha tenido amplio eco. Lo reproducimos a continuación.

“Mariano Rajoy ha hecho una espléndida gestión económica. El déficit heredado no fue del 6%, como proclamaban Salgado y Zapatero, sino que rozaba los dos dígitos; el paro ascendía a galope tendido; la prima de riesgo escaló, en julio de 2012, los 638 puntos; entidades de gran relieve económico se sumaban a la petición de rescate; Bruselas contemplaba con alarma a España esgrimiendo el tridente agresivo de la troika. Rajoy se mantuvo firme, negoció con habilidad, tomó medidas impopulares, contuvo el acoso de los sindicatos y situó a España en el tren de cabeza de la Europa unida, el PIB creciendo y el paro bajando, con cifras superiores a las que esgrimen los grandes países de la Unión Europea. En su discurso de ayer, irónico y brillante, Rajoy subrayó todo esto para denunciar después el único objetivo real de Sánchez en las semanas poselectorales: su supervivencia personal.

El éxito económico se ha visto empañado en el cuatrienio Rajoy por la lenidad política. No se ha contenido el torrente de la corrupción; no se ha procedido a la reforma de la ley electoral, tampoco a la constitucional; se ha cerdeado con el terrorismo y sus víctimas; no se ha atajado la memoria histórica y la resurrección de las dos Españas; se ha mantenido una tórpida política con relación a Cataluña; se ha estimulado, en fin, la más absurda estrategia de comunicación, salvando canales de televisión hundidos para entregarlos a los radicales enemigos ideológicos, sin otro propósito que fragilizar al PSOE, ensalzando a Podemos. ¡Qué error, qué inmenso error!

Del balance económico y político en la gestión de Mariano Rajoy se desprende que el presidente del Gobierno y también del PP, mantiene en sus manos las riendas de Génova y, aunque en privado se alzan muchas voces contra su permanencia, en público solo Isabel Benjumea, al frente de la Red Floridablanca, y José María Aznar han planteado un Congreso extraordinario para la regeneración del partido. En el caso poco probable de que Rajoy ponga los pies sobre la realidad y decida dar paso a gentes nuevas en el PP, dos son los nombres que gustan de forma especial a los militantes: Ana Pastor y Pablo Casado. Ana Pastor significa la continuidad moderada y prudente de la gestión del presidente. Se trata de una mujer discreta pero extraordinaria, fuera de los focos e imágenes virtuales, que rinde culto a la eficacia, a la honradez y a la lealtad. Cuenta con un ancho apoyo en las bases populares.

El nombre emergente es el de Pablo Casado. Político que descarga día a día su estimulante equipaje universitario y político a pesar de la juventud, todavía no ha cumplido los cuarenta años, Pablo Casado es hombre de simpatía contagiosa, excelente comunicador, con las ideas muy claras. Sabe exponerlas sin tapujos ni veladuras. Representa para muchos la regeneración del PP, desde el respeto a lo mucho que el partido ha sumado en la democracia española. Nadie o casi nadie se atreve a decirlo pero en Casado está el sucesor que presentaría la cara más votable del centro derecha español. Apostar por él es apostar por el futuro, por un futuro de eficacia, de firmeza, de moderación y prudencia. Quienes conocen a fondo el Partido Popular, lo saben, aunque no se atrevan a decirlo en público por miedo a quedar excluidos de la foto”.