www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

BERTO ROMERO Y ANDREU BUENAFUENTE, JUNTOS EN EL PREGÓN

"Los actores dramáticos tienen el mismo miedo de pasar a nuestro lado que nosotros al suyo"

jueves 17 de marzo de 2016, 16:18h
Berto Romero y Andreu Buenafuente presentan su primera película como protagonistas, El Pregón, una comedia de enredo dirigida por el joven realizador Dani de la Orden y en la que comparten plano con otras caras televisivas como Goyo Jiménez, veteranos de la gran pantalla como Jorge Sanz y absolutas revelaciones como Belén Cuesta.
Dani de la Orden
Dani de la Orden

El cineasta Dani de la Orden tuvo claro desde el principio lo que tenía entre manos. Objetivo: “descojonarse”. Leyéndolo, rodándolo, montándolo y viéndolo. “Tenía que hacer esto sí o sí”, asegura el realizador. Tras el fenómeno de su ópera prima, Barcelona, noche de verano (2013), y su esperado regreso en Barcelona, noche de invierno (2015), a sus 26 años ha sido el encargado de satisfacer una petición popular que venía rumiándose en los últimos años: llevar a la gran pantalla, juntos por primera vez, a Andreu Buenfuente y Berto Romero. Una tarea que se ha visto materializada en El Pregón, comedia pura y dura con un tímido toque emotivo que cumple el reto de trasladar estas dos personalidades televisivas hiperconocidas para el gran público al medio cinematográfico y no morir en el intento.

En El Pregón Buenafuente y Berto son Juan y Richi, dos hermanos que vivieron sus quince minutos de fama en los 90 como súper estrellas de la música electrónica y que no hablan desde poco después de su único gran éxito, Pool Party Time, tras caer profundamente en el olvido. Juan ha olvidado el pasado y sobrevive intentando pasarle la pensión a su hijo mientras Richie vive rememorando la popularidad e intentando remontar el nombre de Súper Galactics. El alcalde de su pueblo, al que no van desde niños, les invita a dar el pregón de las fiestas. A ninguno le apetece, pero los dos necesitan el dinero. A pesar de las reminiscencias al ‘brilli-brilli’ y la psicodelia audiovisual de los noventa, “no es una peli nostálgica”, según el director, sino “una comedia de enredo de dos urbanitas que va a un pueblo y, por intentar quedar demasiado bien, la lían cada vez más”.

En un encuentro con los medios, De la Orden, Berto y Buenafuente han puesto encima de la mesa sus impresiones sobre el que es para ambos cómicos su debut como protagonista tras algunas incursiones más tímidas en la gran pantalla. Aunque el cineasta reconoce que algunos días de rodaje llegaba a la habitación del hotel “harto” de reírse, los actores aseguran que la ironía y la improvisación que tanto les gustan no son lo más adecuado para un rodaje.

“No he trabajado tanto en mi vida, con esta intensidad, doce horas sin parar, con y este hombre (al cineasta) hasta el último minuto con los planos; las bromas eran entre perder tiempo y perder dinero, cosa que es un cóctel explosivo”, asegura Buenafuente.

“Nosotros improvisamos mucho, pero hemos sido conscientes en todo momento de que una película no es el mejor sitio para improvisar; si haces dos tomas y las haces diferentes, las va a montar luego tu abuela porque no va a encajar por ningún lado”, cuenta Berto.

Ambos actores se han mostrado fascinados por el cine y las diferencias con la televisión, su ‘medio natural’. “Acabo de llegar a esto y he descubierto la enorme importancia que tienen el montaje y la dirección”, confiesa Buenafuente. “Nosotros que venimos de crear climas en televisión y de trabajar la pausa, el ritmo, la velocidad. Aquí todo eso desaparece, es como desmontar un reloj y confiar en que luego Dani lo va a montar. Te pones en sus manos y para un cómico es un acto de fe: el guión es bueno, el Berto este no está mal y yo hago lo que puedo, pero sabes que luego hay unos señores que lo van a arreglar. Yo trabajé así porque si no me volvía loco”, confiesa.

Lo que sí desprende la cinta es la química entre ambos protagonistas que sí propició algunas escenas no previstas, como en la que sus personajes tiene que subir una cabra a un campanario y que, tras improvisarla y meterla en el montaje final, originó uno de los momentos más divertidos de la cinta, incluido además en el tráiler.


Momento “ñoño”

“La intención de la película desde el principio es que sea un ‘feelgood’”, apunta el director, aunque es cierto que la cinta arranca "con dos 'loosers'" a los que hay que conocer para entender “que se metan en tal follón”. Así que una de las obsesiones de De la Orden fue trabajar el tono y el ritmo, “para que estos dos personajes tristones y perdedores no se coman a la comedia”.

Esta aura de patetismo que envuelve a Juan y Richi es “material sensible”, según Berto. “Lo agrio hace gracia, pero también te hiela la sangre”, asegura y cuenta que ese primer acto de presentación era en una versión inicial de la película más largo. “LLegaba un momento en que te iba calando y empezaba a pesar, porque realmente es triste; es comedia, pero difícil, y llegabas cansado al segundo acto; remontar aquello era difícil”, cuenta. La solución: “Dani metió tijera” y la comedia fue comedia.

“Aquí mi opinión no va a servir porque yo soy un poco ñoño”, interviene Buenafuente, “pero yo hubiera hecho un primer acto de dos horas, me gustaba verlos sufrir”. Berto, al rescate: “Dani montará para el DVD la versión dramática y los verás a ellos todo el rato callados, con música… Será un corto, durará veinte minutos, pero te joderá la vida”, bromea.



“Pero tengo mi ñoño bajo control”, aclara el presentador del nuevo Leit Motiv. “Hay que relativizar esto de que al cómico le tienta siempre hacer drama; a mí lo que me gusta es reírme, y aunque sí que hay una puertecita que me llama al drama, creo que no estaría cómodo trabajándolo”, confiesa. Aún así, destaca que le gusta la comedia con “muestra final de sentimiento”, como El Pregón, en cuyo desenlace, dice, ha visto a espectadores soltar alguna lágrima. “Si en un momento se para el carromato de comedia y la gente se pone un poco melosa, ya está, objetivo cumplido”.

Berto entra en el debate. “Cada uno quiere lo que no tiene: el que tiene el pelo liso lo quiere rizado, el que es rubio quiere ser moreno y el que hace comedia quiere hacer drama”. El actor asegura que “todos los cómicos han tenido en su carrera el momento en que quisieron hacer drama” y recuerda el “proyecto maldito” de Jerry Lewis, El día que el payaso lloró, sobre un prisionero de los nazis, al estilo La vida es bella a.R.B. (antes de Roberto Benigni); o el Monsieur Verdoux de Chaplin. “Y luego los dramáticos pierden el culo por hacer comedia”, añade Buenafuente. “Los productores nos dicen que hablan con nombres muy gordos interesados en hacer comedia, pero luego se las ofreces y al final no; tienen el mismo miedo de pasar al lado de la comedia que nosotros al suyo”, termina.

De la ciudad al campo, de la tele al cine

No era este, el de sus primeros protagonistas, el momento en que Buenafuente y Berto sorprendieran con un cambio de registro. Pero sí que confiesan haber asumido desde el principio el reto de no hacer de sí mismos. “Berto y yo barajábamos hace años otras ideas, pero todas eran primas hermanas de la tele, todas eran el Buenafuente y el Berto Romero en la ciudad, con nuestras gafitas y nuestros chistes, pero el cuerpo o el sentido común nos pedía salir de ahí”, cuenta el también productor de El Terrat. “Llevo aquí más tiempo que la polca y verme cada día en televisión para luego ir al cine y ver lo mismo, como que no; era arriesgado pero más interesante, y ojalá se haya conseguido”, añade.

Así que se han quitado las gafas y se han ido al pueblo, aunque ninguno de los dos tiene experiencia, más allá de alguna reminiscencia infantil, con fiestas patronales, pregones y procesiones. “Sentía terror porque la gente saliera del cine pensado que podría haber visto lo mismo en la tele”, dice Berto, y cree haber cumplido el objetivo de hacer una película “que la gente pueda ver como cualquier otra, aunque no nos conozca".
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.