www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

ENCHUFES PARA PARIENTES, AMIGUETES Y PANIAGUADOS

miércoles 30 de marzo de 2016, 10:29h
Ante las dificultades que existen para incorporar como funcionarios a parientes, amiguetes y paniaguados, una parte considerable...

Ante las dificultades que existen para incorporar como funcionarios a parientes, amiguetes y paniaguados, una parte considerable de los políticos españoles se ha inventado dos fórmulas para dispensar sus favores: la creación de empresas públicas y el nombramiento de asesores.

Las empresas públicas innecesarias y deficitarias han crecido como hongos en las Administraciones central, autonómica, provincial y municipal. En ellas han encontrado suculentos enchufes políticos en declive o en retirada y por supuesto los protegidos de los políticos en activo.

Más fácil todavía resulta la fórmula del nombramiento de asesores. A un político le hacen director general, consejero autonómico o concejal y coloca inmediatamente como asesores a sus parientes, a sus amiguetes y a sus paniaguados.

ESdiario ha publicado una excelente información desvelando que García-Page, tras sus proclamaciones de austeridad y sus denuncias de corrupción, tiene ya más asesores que el presidente del Gobierno Mariano Rajoy. Al grito de “García-Page, colócanos a todos” un conjunto de chupópteros se han lanzado en Castilla-La Mancha sobre el presidente. Han sido atendidos con enternecedora atención. Emiliano García-Page no ha dejado a ninguno sin el premio correspondiente concediendo puestos de asesores directamente en su entorno o a través de las diferentes direcciones generales. La información de Ana Isabel Martín no tiene desperdicio, sobre todo porque se trata solo de un botón de muestra. A cargo del erario público, a costa de los impuestos con los que la clase política sangra al contribuyente español, los dirigentes de las Administraciones públicas dispensan generosamente sus favores. Junto a García-Page podrían citarse a varios centenares de altos cargos que en toda España han hecho lo mismo. Un escándalo, en fin, que no cesa.