En la mochila de la vida, la pobreza es un lastre muy difícil de descargar. Hasta el punto de que se transmite entre generaciones: el nivel de estudios, la situación laboral, la ocupación y la renta son los factores que más peso tienen a la hora de que la pobreza se traslade de padres a hijos y de abuelos a nietos.
"Los estudios analizados nos muestran una
fuerte asociación entre las condiciones de vida de padres e hijos. No es extraño, por eso, que en los centros de servicios sociales y en los espacios de las entidades y ONG que actúan en el terreno de la acción social se estén atendiendo a los nietos de aquellos que acompañaron hace 30 años", según Raúl Flores, coordinador del informe
La transmisión intergeneracional de la pobreza: factores, procesos y propuestas para la intervención, presentado este jueves por la Fundación Fomento de Estudios Sociales y de Sociología Aplicada (Foessa), dependiente de Cáritas.
La pobreza presente genera pobreza futura
De acuerdo con los resultados de la investigación,
la estructura social en España facilita que la pobreza se herede y, en efecto, se transmite entre generaciones: "Aunque se puede considerar como un axioma de nuestro modelo social el concepto de la igualdad de oportunidades para todos, los estudios analizados indican una fuerte asociación entre las condiciones de vida de padres e hijos, con lo cual la igualdad de oportunidades queda más como una aspiración que como una realidad".
El estudio, que permite comprobar cómo la pobreza presente genera pobreza futura, advierte que
el mayor riesgo de exclusión social se da en las familias con hijos: "Los hogares con menores a su cargo son más sensibles a padecer situaciones de pobreza". Y hablan los números: la incidencia de la pobreza es del 16% en los hogares sin menores, del 28% en los hogares con menores, del 42% en las familias monoparentales y del 44% en las familias numerosas.
Por ello, según Sebastián Mora Rosado, secretario general de Cáritas Española y director ejecutivo de
Foessa,
"las familias son las grandes olvidadas de las políticas públicas", dado que el gasto en protección social de las familias y de los niños alcanzó en 2009 un máximo de 343 euros en 2009 y se redujo a 295 euros per cápita en 2013.
Un círculo de difícil ruptura
En España, el círculo de la pobreza es difícil de romper por culpa, por ejemplo, de la
educación: a pesar de su universalización, ocho de cada diez personas cuyos padres no alcanzaron la primaria no han logrado completar los estudios secundarios.
La
situación laboral y la ocupación de los progenitores son otros factores determinantes: de ellas depende que haya o no ingresos y, en caso afirmativo, su cuantía.
Otro aspecto decisivo es la
renta: a menos problemas financieros, más nivel educativo, y viceversa. Por ejemplo, cuatro de cada diez adultos que experimentaron durante su adolescencia problemas económicos frecuentes no consiguieron alcanzar la secundaria. Y otro dato del estudio: ocho de cada diez personas que tuvieron dificultades económicas graves en su infancia y adolescencia las reviven en la actualidad como adultos. Como resume Flores, "la pobreza presente genera pobreza futura".
Se puede cambiar la tendencia
Revertir la situación provocada por la conocida como
transmisión intergeneracional de la pobreza (TIP) es posible, pero hay que actuar de manera urgente. Entre otras propuestas, Cáritas plantea aumentar la inversión en educación, implantar atención psicológica y educativa en los servicios sociales, acceso gratuito a la salud pública universal y promover políticas sociales para reducir las desigualdades.
Además, la organización reclama la adopción de una política de vivienda que evite situaciones de vulnerabilidad, una política de
prestaciones universales destinadas a la familia y la infancia, el fomento de medidas de conciliación, la creación de servicios de orientación para los padres y la mejora de la coordinación de los servicios y prestaciones públicos para las familias.
Si no se toman medidas de manera inmediata, advierte
Cáritas,
ocho de cada diez niños pobres hoy serán adultos pobres mañana.