El consejo de administración de Telefónica ha aprobado este viernes por unanimidad el
nombramiento de José María Álvarez-Pallete como nuevo presiente ejecutivo de la multinacional,
en sustitución de César Alierta, ha informado la compañía.
En su primera intervención como presidente, Álvarez-Pallete, ha ratificado su compromiso y el de todo el consejo de administración con los
objetivos de crecimiento de la compañía anunciados en febrero, incluido el mantenimiento de un dividendo de 0,75 euros por acción para el ejercicio en curso.
Álvarez-Pallete,
nombrado también presidente de la comisión delegada, presidirá un consejo de administración renovado, tras la renuncia voluntaria de cuatro vocales con amplia trayectoria en el máximo órgano de gestión, que son Fernando de Almansa, Carlos Colomer, Santiago Fernández-Valbuena y Alfonso Ferrari.
Han sido nombrados, en su lugar,
cuatro nuevos consejeros independientes, que serán ratificados en la próxima junta general de accionistas. Se trata de Ignacio Cirac; Javier Echenique, Sabina Fluxà y Peter Löscher.
Álvarez-Pallete
estaba considerado el delfín de Alierta, que mantiene su vinculación al grupo a través de la Presidencia Ejecutiva de la Fundación Telefónica y su posición como vocal del máximo órgano de gestión de la empresa, aunque ya no permanecerá como miembro de la comisión delegada.
El consejo de administración ha agradecido a Alierta "el
extraordinario esfuerzo y dedicación y los excelentes servicios prestados a la compañía durante el ejercicio de su cargo como presidente ejecutivo", según consta en el comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores.
Álvarez-Pallete, que será el
presidente número 11 en la historia de Telefónica, sucede a su mentor tras acumular más de 17 años de experiencia en la compañía, que le han llevado desde la Dirección General de Finanzas al cargo de consejero delegado, pasando por la Presidencia de Telefónica Latinoamérica y Telefónica Europa (incluida España).
Un horizonte con nuevos retos
Con el nombramiento,
se abre una nueva etapa en la historia de la que es una de las mayores operadoras del mundo, con presencia en 21 países, entre ellos Alemania, Brasil y Argentina, y 322 millones de clientes, el 87 % de ellos fuera de España.
Entre los
principales retos de Álvarez-Pallete se encuentra la venta de la británica O2, la reducción de la deuda, que a cierre de 2015 ascendía a 49.921 millones de euros y proseguir con la estrategia de digitalización para convertir a Telefónica en una "Onlife Telco de referencia mundial".
Además de los
nombramientos, el consejo de administración ha acordado someter a la próxima junta general ordinaria de accionistas el nombramiento de PricewaterhouseCoopers (PwC) como auditor de cuentas de la teleco y su grupo consolidado de sociedades.