TIRO CON ARCO
Realidad virtual
domingo 10 de abril de 2016, 18:49h
Actualizado el: 10 de abril de 2016, 18:58h
Las grandes compañías tecnológicas han decidido que este 2016 sea el año de la realidad virtual. En el Mobile World Congress de Barcelona, a modo de imagen publicitaria, pudimos ver al fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, paseándose sin ser notado por un auditorio de personas encasquetadas con el artilugio. Es uno de los que más ha invertido en esta tecnología. El mercado espera que su modelo y el de otros competidores estén en la calle este mismo año. El propio Zuckerberg ha reconocido que su uso tardará un tiempo en ser generalizado. Pero hay un esfuerzo por popularizarlo. El último enfrentamiento entre el Barcelona y el Real Madrid pudo seguirse a través de la tecnología de realidad virtual y la popular serie de ‘El Ministerio del Tiempo’, del canal público, ha diseñado un capítulo para ser visto en estos cascos de inmersión, que se presentó este viernes en Barcelona.
Cada cambio de paradigma tecnológico ha dejado profundas huellas en la cultura. Esta anunciada cuarta revolución industrial, en caso de que tenga la mitad del éxito que se le augura, no va a ser menos.
Veremos. Veremos a los currantes sentarse en su coche autopilotado y montarse sus gafas de realidad virtual. En el tedioso viaje a casa podrán desplazarse a los paraísos artificiales. Qué se yo, vamos a decir un videoclip de Rihanna, o una isla paradisíaca o, hay gente para todo, aquel derbi entre el Barça y el Real Madrid que su equipo ganó por goleada. Las posibilidades son infinitas.
Creo que todo será cada vez más y más irreal o, dejando de lado el núcleo melancólico, que la realidad será real, por fin. Manuel Vilas ha escrito algunos libros como ‘España’ o ‘Aire Nuestro’ en los que se plantea algunos enigmas sobre la disolución de las ficciones, y entre ellas la más extendida: la realidad.
Veremos cosas raras. Por ponernos en plan humorístico y visto el éxito que últimamente tiene la política en el espacio público, pueden buscarse alternativas en esta tecnología, que solucionarán de golpe un montón de acaloradas discusiones de sobremesa. Cada cual podrá elegir cuál es el Gobierno que a él le parezca mejor y disfrutarlo dentro de su casco de realidad virtual.
Algunos simpatizantes de partidos políticos podrán, en plan perversión, ponerse el casco a escondidas y ver qué pasaría si España fuese gobernada por el partido contrario. No me digan que no tiene que ser interesante estar un domingo repantingado en un cómodo sillón, y enchufarse la realidad virtual para ver una España alternativa, convertida en una república bolivariana, con escasez de suministro en los supermercados y un gulag en Soria.