Causa asombro la gran diferencia que hay entre la actual aceptación del ex presidente Suárez y el ataque masivo que sufrió durante su legislatura. “Una parte del Partido Popular o el propio Albert Rivera reivindican hoy en día la figura de Suárez como su referente político”.
Así lo ha explicado este martes el periodista, antiguo gobernador civil de Ávila y gran conocedor de la figura de Adolfo Suárez, con el que trató a lo largo de su carrera profesional, Emilio Contreras, en la presentación de su libro “Suárez. Acoso y derribo” (La esfera de los libros).
“No se trata de otra biografía”,explica Contreras,sino de dar voz a los testimonios de aquellas personas que coincidieron con él a lo largo de los 55 meses en los que estuvo en la Moncloa y que, tal vez por pudor, no habían salido del silencio.
También ha destacado la mala relación que tenían Suárez y el presidente de la República Francesa, Valéry Giscard d’Estaing. “Giscard despreciaba a Suárez, al que nunca trató como su homólogo, al considerar que éste era el jefe del Estado, el Rey emérito Juan Carlos I”, ha señalado el autor, que profundizaba en los motivos de esta mala relación, ya que según él, Suárez responsabilizaba a Giscard de amparar la actividad de la banda terrorista ETA, pues “hizo de Francia un santuario para los etarras”, dándoles el trato de refugiados políticos.
Según Emilio Contreras, “la mala situación económica que vivió el presidente Suárez durante su legislatura le hizo perder apoyo popular”, pues desde los años 60 hasta el inicio de la democracia, España había vivido su mejor momento económico del siglo y esto hizo que, “en la mente de muchos españoles se ligara la idea de democracia con progreso económico, algo totalmente equivocado, como podemos comprobar hoy en día”. Tales circunstancias le llevaron a aplicar “políticas impopulares, con el fin de evitar que la inflación continuara creciendo”.
El libro presenta un análisis de los aciertos y los errores de Suárez, con un balance positivo para el ex-presidente. Sin embargo, señala el autor, “Suárez
cometió tres grandes fallos: el primero es que nunca tomó un papel importante en la elaboración de las listas de UCD al Congreso de los Diputados, lo cual provocó que no conociera a los diputados electos y que, entre ellos, tampoco se conocieran; el segundo gran problema que tuvo es que confió demasiado en la negociación para la resolución de los conflictos; y el tercero, que infravaloró el poder que tenía la gente que le rodeaba para hacerle daño político. Estos errores facilitaron el acoso y posterior derribo del primer presidente electo de nuestra democracia”.