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POR LIBRE

Albert Rivera ya tiene nuevo presidente del Gobierno

Joaquín Vila
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directorelimparciales/8/8/20
jueves 21 de abril de 2016, 19:58h
Actualizado el: 21/04/2016 20:27h

Miguel de Cervantes lanzaría su lanza en astillero si hubiera presenciado hoy uno de los mejores entremeses jamás interpretados. El Congreso, con escaños repletos de diputados en funciones, celebraba el IV Centenario de Cervantes con una simpática parodia interpretada por media docena de actores.

Concluido el entremés, y puesto que los diputados tienen poco que hacer, el sonriente y jovial Albert Rivera se comió unos micrófonos en el pasillo del Congreso y, cual gallardo español, lanzó su última ocurrencia. El retablo de las maravillas. El líder de Ciudadanos, después del bochornoso vodevil con Pedro Sánchez, todavía pretende seguir protagonizando pactos imposibles. Y lo peor, empiezan a oler mal.

Rivera, tal que hoy, propone un “independiente” para presidir el Gobierno y, así, evitar nuevas elecciones. Sin más, descabeza de un plumazo al PP y al PSOE, jubila a Rajoy y a Sánchez, les manda a su casa e intenta que sus partidos apoyen a un independiente. ¿A quién?

No deja de tener su gracia que Rivera sueñe con parecerse, aunque sea en el flequillo, a Adolfo Suárez. Quiere acaparar eso que se llama centro y que solo funcionó en la transición. Cuando los españoles querían olvidar el hedor del franquismo, pero desconfiaban de los peligros del comunismo, UCD creó el eslogan más inteligente y oportuno del momento:” Lo mejor de la derecha y lo mejor de la izquierda.”

Lo que quizás desconoce Rivera es que Suárez dimitió, precisamente, para impedir que un independiente, “militar, por supuesto”, gobernara España. Suárez se inmoló para evitar que el golpe de Estado que estaba preparado triunfara y solo se quedara en una astracanada de Tejero. Defendió y salvó la democracia.

Y, ahora, cuarenta años después, algunos quieren volver a revivir aquella España con el ridículo eslogan de la segunda transición, pretendiendo equiparar la peligrosa, inteligente y valiente reforma política del régimen franquista para instaurar la democracia en España con la situación actual. O lo que es lo mismo, Albert Rivera, y también Pablo Iglesias creen ser los portadores de la democracia, la transparencia y la ética en la política española. Pero resulta que la democracia se cifra en fríos números. Y el 20D, quizás ya nadie se acuerda, la soberanía popular otorgó 123 escaños al PP, 90 al PSOE y 40 a Ciudadanos. ¿Quién votó cambio?

Albert Rivera, con sus 40 diputados, después de hacer el ridículo con su “pacto de gobernabilidad”, todavía quiere dar clases de ética política y se atreve a proponer a un candidato independiente para gobernar España. Independiente de la soberanía popular, se supone. ¿Un mesías? ¿A Stephen Hawking? ¿A Bruce Springsteen? ¿A Felipe González? ¿Al nieto de Alfonso Armada? ¿A José Mota? ¿O a él mismo?

España ya no está para más chorradas. Y los emergentes que iban a traer un soplo de aire fresco a la democracia española no paran de atufar. Hoy, el Congreso de los Diputados ha tributado un homenaje a Miguel de Cervantes en su IV Centenario. Y Albert Rivera ha aprovechado la efeméride para buscar a un Quijote que gobierne España. Pues, como hizo Adolfo Suárez, y, por defender y salvar la democracia, que el candidato esté sentado en el Congreso de los Diputados. El Quijote no sabe gobernar ni una ínsula Barataria.

España puede alardear del genio de Miguel de Cervantes, pero no puede esperar que un Quijote nos gobierne. Seguro que si Sancho Panza se presentara a las elecciones, ganaría por mayoría absoluta y Albert Rivera le votaría con tal de echar a Rajoy, pero se quedaría sin escaño. Como sabiamente contaba Sancho Panza, “mire vuestra merced, que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino”

Pero nadie hace andar la piedra del molino. Y Albert Rivera, a este paso, se va a quedar sin piedra y sin molino. En el mismísimo centro, eso sí.

Joaquín Vila

Director de EL IMPARCIAL

JOAQUÍN VILA es director de EL IMPARCIAL

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