El Gobierno de Castilla-La Mancha ha decidido evacuar a los vecinos de la urbanización El Quiñon de Seseña (Toledo) para evitar cualquier tipo de riesgo a la población por la nube de humo producida a raíz del incendio del vertedero de neumáticos.
La medida se ha tomado, según informa en un comunicado el Gobierno regional, ante la
previsión de que el humo pueda llegar hasta el núcleo de la población. Fuentes de la investigación han precisado que el desalojo es consecuencia del
cambio del sentido de la nube de humo provocada por el
incendio, que ha comenzado a bajar en dirección a la urbanización.
Se estima que entre el 70 y el 80 por ciento de los vecinos de esa urbanización ya la ha abandonado por sus propios medios, por lo que
se procederá al traslado de unas 1.000 personas que aún permanecen. Para ellos
se han habilitado 600 plazas de alojamiento en tres polideportivos, uno en Seseña Viejo y otros dos en Esquivias, ambos en el norte de Toledo, y está prevista su ampliación en función de las necesidades que se vayan detectando.
También el Gobierno de Castilla-La Mancha movilizará cinco ambulancias para la evacuación de personas enfermas, así como una UVI móvil que permanecerá en el lugar, además de duplicar la guardia del equipo sanitario del centro de salud de Esquivias. Para la evacuación de la población se va a disponer de un total de ocho autobuses, seis interurbanos y dos urbanos.
Según el
informe de la Unidad de Análisis y Planificación de Incendios Forestales de Castilla-La Mancha (Infocam), de acuerdo con el pronóstico meteorológico a partir de las 21:00 horas, las condiciones de dispersión de la columna de humo son poco favorables, es decir que
las condiciones meteorológicas favorecerán la concentración de elementos tóxicos a favor de viento y el riesgo de que llegue a la población.
Esto puede traer consigo que exista
riesgo para la población, causando irritaciones en los ojos, vías respiratorias e intoxicaciones de diversa índole.
Para hacer frente a esta evacuación, el Gobierno de Castilla-La Mancha ha activado el protocolo de actuación en coordinación con la Delegación del Gobierno y con el Ayuntamiento de la localidad a fin de movilizar los recursos necesarios de Guardia Civil y Policía Local, así como voluntarios de Protección Civil y Cruz Roja. El Gobierno regional, que está en permanente contacto con la Comunidad de Madrid, mantiene activado el Plan Territorial de Emergencias de Castilla-La Mancha (Platecam), en emergencia nivel 2.
La urbanización de 'el Pocero'
La urbanización de El Quiñón, construida por el empresario
Francisco Hernando, apodado 'el Pocero', tiene miles de viviendas, aunque muchas de ella no están ocupadas, bien porque no se vendieron o por ser segundas residencias.
Además, buena parte de los residentes en esa urbanización la habían abandonado previamente después de que desde primera hora de la mañana se activaran las alarmas, se suspendieran las clases y se les aconsejara no salir de sus casas y mantener las puertas y ventanas cerradas.
El vertedero que se está quemando en el límite de las provincias de Madrid y Toledo ocupa alrededor de once hectáreas -un tamaño superior a diez estadios de fútbol como el Santiago Bernabéu-, sobre las que se extienden unos cinco millones de neumáticos, casi 100.000 toneladas.
El
incendio ha obligado a cortar el tráfico en ambos sentidos por la carretera R-4, una de las radiales que parten de Madrid hacia el sur de España.
Por otra parte, el incendio afecta ya al 70 por ciento de los cerca de 5 millones de ruedas que allí se acumulan, y se considera "muy difícil" de controlar, pues la montaña de ruedas alcanza, en algunos casos, una altura superior a un edificio de siete plantas.
Muy dañino para la salud
El humo del
incendio declarado anoche en el cementerio de neumáticos de Seseña (Toledo) es "muy dañino" para la salud, porque la carbonilla (hollín) contiene compuestos "altamente cancerígenos", según el investigador
Joan Grimalt, del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (CSIC).
"No es bueno respirar la carbonilla porque
tiene cantidades importantes de hidrocarburos aromáticos policíclicos", un compuesto orgánico que se encuentra en el petróleo, el carbón y en depósitos de alquitrán. Dentro de estos hidrocarburos, hay algunos que son altamente cancerígenos como el benzopireno que se forma en la combustión de cualquier materia orgánica, ha añadido el profesor del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Si además, como ocurre en este caso, hay una
combustión en malas condiciones, es decir, a temperatura baja, con falta de oxígeno, "se genera mucha carbonilla, mucha mayor cantidad".
Según Grimalt, la recomendación primordial para la población es
mantenerse alejado del incendio, que ha afectado aproximadamente a una hectárea de las más de 11 sobre las que se extiende el vertedero,
y cerrar las ventanas del domicilio. Una vez extinguido el incendio será "prioritario" desarrollar un
estudio de los compuestos que se han quedado depositados en la zona afectada, en especial de los más dañinos. En segundo lugar, hay que acometer la
limpieza de la zona, ha dicho el profesor de investigación, en cuya opinión la envergadura del suceso hace conveniente la implicación de la Administración central, además de las dos comunidades autónomas concernidas (Castilla-La Mancha y Madrid).
Hay que estudiar la cantidad de compuestos cancerígenos y otros que "han quedado esparcidos por la zona, en qué concentraciones, si son altas o no". Además, son compuestos que no van a desaparecer "de la noche a la mañana", la zona "quedará contaminada" y en la atmósfera se irán desperdigando en función de las condiciones meteorológicas.
Pueden durar "hasta un año en la capa atmosférica y llegar hasta donde sea", ha apuntado Grimalt, que ha añadido que no preocupa tanto que se filtren a la capa freática como que el polvo se quede depositado en el suelo.
Aunque es una ventaja que la
población no habite muy cerca del cementerio de neumáticos, resulta "prioritaria" la ejecución de las labores de limpieza de las áreas afectadas.
Uno de los mayores problemas medioambientales de España
La montaña de neumáticos de Seseña comenzó a formarse a finales de los años 90, pero no fue hasta el año 2003 cuando la empresa que los depositaba en estos terrenos solicitó licencia para su triturado y reciclaje, que incumplió, lo que dio inicio a uno de los mayores problemas medioambientales de España.
El cementerio de neumáticos, que acumula
cinco millones de ruedas, se expande a los largo de
casi once hectáreas situadas a menos de medio kilómetro de la urbanización
El Quiñón de Seseña (Toledo), de las cuales un tercio se encuentran en la localidad
Valdemoro (Madrid). Se trata del
cementerio de neumáticos más grande de Europa, uno de los aproximadamente quince depósitos "históricos" de ruedas fuera de uso que existen en España, una situación "muy residual" con la que se acabó a partir de la aprobación de un real decreto del año 2005 sobre la gestión de este tipo de material.
Según un portavoz del Sistema de Gestión de Neumáticos Usados (SIGNUS), las comunidades autónomas están teniendo en cuenta estos almacenamientos para su gestión, pero en el caso del de Seseña es más complejo por
concurrir dos CCAA (Madrid y Castilla-La Mancha). Los neumáticos comenzaron a acumularse en la localidad toledana a finales de los 90, pero la montaña creció tanto que empezó a ocupar también terrenos del municipio madrileño de Valdemoro.
Fue a las puertas del nuevo siglo cuando la empresa
Disfilt SA, dedicada a la fabricación de neumáticos y cámaras de caucho, comenzó a utilizar los terrenos de Seseña, alquilados a dos propietarios particulares, para depositar las ruedas sin contar con licencia ninguna. El exalcalde de IU
Manuel Fuentes recuerda a Efe que interpusieron las primeras denuncias por estos hechos desde la oposición en el año 1998 y alrededor del año 2000 se produjo el primer
incendio, "aunque la magnitud fue muy baja", y fue sofocado en un solo día.
Tres años después, en abril del año
2003, coincidiendo con la construcción de la megaurbanización El Quiñón de Francisco Hernando
"El Pocero", la empresa
solicitó la licencia municipal, pero la incumplió, lo que motivó inspecciones y sanciones por parte de la Junta de Comunidades, hasta que un juzgado
declaró ilegal la actividad en el año 2009 y precintó el cementerio. Fuentes recuerda, no obstante, que no se han depositado neumáticos en este lugar, "a no ser que haya entrado un camión a escondidas",
desde el año 2006 e incluso durante estos años la Policía Local y los agentes medioambientales de la Junta custodiaron los terrenos para evitar nuevos depósitos.
En la sentencia judicial del año 2009, el juez condenaba al propietario de la empresa a tres meses de prisión, junto a una multa, al considerarlo responsable de un delito contra el medio ambiente. En el año 2011, el Ayuntamiento de Seseña consiguió que un juez decretase la parcela, actualmente propiedad de dos empresas inmobiliarias, como "
bien abandonado", de modo que el Consistorio podía hacerse cargo del triturado y de la retirada de neumáticos. Para esta actividad, en un principio, el Consistorio contrató a una empresa senegalesa, pero luego rescindió el contrato, y se lo encargó a Gestión de Deshechos y Ruedas Iberia, que tampoco pudo hacerse cargo de la retirada de ruedas por su gran número y por la complejidad de la tarea.
El pasado mes de febrero, el Ayuntamiento de Seseña informó de que había resuelto "de común acuerdo" el convenio de colaboración con esta y explicó que, tras este acuerdo, se daba vía libre al Ministerio de Medio Ambiente y a las consejerías de Medio Ambiente de Madrid y de Castilla-La Mancha para que "actuando de acuerdo a sus competencias", adoptasen
la solución "más efectiva para finalizar la eliminación del depósito de neumáticos fuera de uso".