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LOS AZULGRANA SE IMPUSIERON POR 2-0 EN LA PRÓRROGA

El Barcelona, campeón

El Barcelona, campeón
lunes 23 de mayo de 2016, 00:06h

Un gol de Alba en el minuto 97 permitió al equipo de Luis Enrique certificar el doblete.

El FC Barcelona se proclamó campeón de la Copa del Rey tras vencer al Sevilla por 2-0 con tantos de Jordi Alba y Neymar en la prórroga. Los azulgrana, con diez desde el minuto 35 de la primera parte por expulsión de Mascherano, sufrieron para aguantar a un Sevilla que se lanzó a por el triunfo tratando de aprovechar la superioridad numérica.

Sostenidos por un imperial Piqué en la defensa y por la claridad de Iniesta y Messi con la pelota, el Barcelona logró mantener su portería a cero ante la desesperación del conjunto andaluz, que llegaba por todos los frentes de ataque aunque echó de menos la puntería de Gameiro, más errática de lo habitual este domingo.

En un último tramo de partido marcado por el frenesí tarjetero de Del Cerro Grande, la energía del Sevilla fue disminuyendo y, con la expulsión de Banega al borde del final del tiempo reglamentario, terminó por perder la brújula que le guiaba hacia el arco de Ter Stegen. Nada más comenzar el tiempo extra, Messi se transformó encentrocampista y desde la medular asistió a Alba para aprovechar su carrera por banda izquierda. Ya en el último minuto, Neymar firmó el segundo aprovechando un tres contra tres ante un Sevilla ya entregado y con nueve jugadores sobre el campo tras la expulsión de un Carriço desesperado.

La final, que empezó entre silbidos de unos y cánticos del clásico “lo, lo, lo” acompañando al himno nacional para poner punto final a la polémica extradeportiva que ha acompañado la semana, dio paso a los verdaderos protagonistas. El doblete sería la guinda a la temporada de uno de los dos, al campeón de Liga o al de la Liga Europa.

La exhibición del Sevilla del pasado miércoles no pasó desapercibida para Luis Enrique, que comenzó el partido con ambos equipos mostrándose respeto mutuo siendo más bien tímidos cuando de lanzarse al ataque se trataba. Así, el primer tiro del partido llegó en el minuto 8 y firmado por Luis Suárez, que mandó la pelota fuera pero cerca del poste como aviso a Rico.

Poco después, Vitolo actuó como catalizador del despertar sevillista y lideró la primera reacción de los andaluces al cuarto de hora abriendo el campo por ambas bandas y cediendo un balón claro a Coke dentro del área que el héroe de St. Jakob desaprovechó con un mal remate con la zurda.

Sin que hiciese méritos para ser catalogado como partido para el recuerdo, los minutos fueron avanzando sin acciones dignas de reseñar hasta el minuto 36, donde llegó el primer momento clave de la final. Gameiro se lanzaba directo hacia Ter Stegen sin obstáculos entre él y el portero salvo el balón. Mascherano corrió y se lanzó a por el ariete galo derribándolo con un claro agarrón. Al ser el último hombre, la roja directa era clara. El Barcelona se quedaba con un jugador menos por segunda ocasión en toda la temporada. La otra expulsión, también a Mascherano, ocurrió contra el Eibar en Liga.

Luis Enrique prefirió no hacer cambios en ese momento y retrasó la posición de Busquets para ayudar en las labores defensivas. El Sevilla aprovechaba la situación para adelantar líneas y encerrar al Barcelona atrás. La táctica parecía funcionar, pero los pupilos de Emery se encontraron con un hombre enfrente que no les iba a poner fácil la tarea de marcar un gol. Piqué se erigió como líder de la resistencia azulgrana y se marcó una actuación en la que volvió a recordar al central que se consideró como de los mejores del mundo.

Las escasa ocasiones que no lograba filtrar Piqué venían del balón parado, desde donde Banega lució habilidades mandando una pelota desde la frontal teledirigida con su diestra hacia la misma escuadra. Pero Ter Stegen no quería dejar el trabajo de su compañero en balde y sacó una mano para mandar a córner lo que prometía ser el primer tanto del partido.

Volvió a ser Piqué protagonista en un tramo final de primera parte donde el Barcelona se animó más en ataque, forzando a Sergio Rico con un cabezazo tras un córner. Los culés, grises en la creación de juego, encontraban la luz si el balón pasaba por las piernas de dos jugadores: Messi e Iniesta. Neymar y sus intentos de regate se estrellaban una y otra vez contra un Mariano que repetía el excelente trabajo que desarrolló frente al Liverpool.

Ya para la segunda mitad, Luis Enrique decidió dar entrada a Mathieu en lugar de Rakitic para ajustar su defensa. Aun así, el trabajo del Barcelona seguía siendo aguantar la continua marea blanca hacia su área. Banega volvió a avisar con un tiro raso rechazado por el poste en el minuto 50, entrando en así en el tramo de partido que terminó de dejar claros los roles para el resto del encuentro.

En el minuto 55, tras un choque que dejó a Messi un chichón para el resto de la noche, Suárez estiró la pierna derecha para ir a por el balón rechazado. Ese gesto rompió al uruguayo, que dolorido de la parte trasera del muslo derecho, se vio obligado a abandonar el terreno de juego en un mar de lágrimas, haciendo inútiles los intentos de sus compañeros de animarle en el banquillo. La participación en la Copa América Centenario, que comienza el próximo 4 de junio, queda en riesgo para Suárez.

El shock por el adiós del goleador uruguayo, al que sustituyó Rafinha, le valió al Sevilla para tornarse dominador total ya del partido. Pero a pesar de estar con un jugador más, el cortocircuito seguía produciéndose una vez llegaba a las inmediaciones del área, desde donde no lograba avanzar más.

La tensión iba in crescendo y las primeras tarjetas amarillas salieron del bolsillo del colegiado en el minuto 75, destinadas a Iborra y Vitolo. La superioridad no era suficiente para lograr el gol y el Barcelona mantenía impoluto su plan de resistencia.

Emery hizo su primer cambio en el minuto 79, relevando a Mariano con Konoplianka. La entrada del polaco no cambió el paradigma y la proximidad del 90 iba aumentando el peso de la responsabilidad sobre los jugadores del conjunto andaluz, que ya no tenían tan claro si seguir insistiendo en derribar el muro levantado por Piqué o recogerse hasta la prórroga por miedo a una contra fugaz del Barcelona.

La segunda opción tomó forma, aunque ya en el descuento un error de Coke entregando la pelota a Iniesta dio paso a una jugada que terminó con la expulsión de Banega, que al igual que Mascherano derribó a Neymar cuando se disponía a enfrentarse a Rico en un mano a mano.

Sin la guía del argentino, el Sevilla entró en el tiempo extra derrumbándose tanto física como mentalmente. De nuevo con las escuadras igualadas con diez jugadores, el Barcelona optó por llevar la iniciativa. Messi, asumiendo otra vez el rol que su equipo necesite, se trasladó al centro del campo para convertirse en creador de juego. Así, el diez azulgrana, como mariscal de campo, pudo ver cómo Alba se lanzaba al ataque por la banda izquierda, otrora dominada por Mariano Ferreira. Con un pase de más de treinta metros, Messi despejó la entrada de Alba en el área, desde donde batió a Rico con un tiro cruzado para llevar el éxtasis a afición y compañeros.

Ya inoperante con el empate, el 1-0 terminó de matar al Sevilla, incapaz de reaccionar en el campo y en el banquillo, donde Emery aún tenía dos cambios a su disposición para tratar de dar la vuelta al marcador. Sólo hizo uno de ellos para dar entrada a Llorente por Iborra para los últimos quince minutos, pero la entrada del navarro no cambió un ápice lo que se veía sobre el campo.

Ya más allá del minuto 120, Carriço se marchó del campo tras ver la segunda amarilla segundos después de la primera por sus airadas protestas a Del Cerro Grande. Instantes después, Neymar puso el epílogo a la final concluyendo un tres contra tres con el segundo y definitivo tanto del partido.

Con 2-0, el Barcelona se llevó a casa su vigésimo octava Copa del Rey. Un trabajo que empezó a las diez de la noche de un domingo y remató a las doce y diez de un lunes.

-- Ficha técnica:

2.- Barcelona: Ter Stegen; Alves, Piqué, Mascherano, Alba (Sergi Roberto, min. 120); Rakitic, Sergio Busquets, Iniesta (Rakitic, min. 46); Messi, Luis Suárez (Rafinha, min. 57) y Neymar Jr.

0.- Sevilla: Rico; Mariano (Konoplyanka, min. 78), Ramí, Carriço, Escudero; Krychowiak, Banega; Coke, Iborra (Llorente, min. 105) Vitolo; y Gameiro.

Goles: 1-0, min. 96: Jordi Alba; 2-0, min. 120+2; Neymar.

Árbitro: Carlos del Cerro Grande (Comité Madrileño). Expulsó con roja directa a Mascherano (min. 36) por parte del Barcelona y por parte del Sevilla a Banega (min. 90). Y a Carriço, por doble amarilla en el 121. Mostró cartulina amarilla a Rami (min. 73), Vitolo (min. 75), Iborra (min. 91), Konoplyanka (min. 101), Escudero (min. 103) y Gameiro (min.114) por parte del Sevilla y a Jordi Alba (min. 87), Neymar (min. 88), Dani Alves (min.88) e Iniesta (min. 88) por parte del Barcelona.

Incidencias: final de la Copa del Rey disputado en el estadio Vicente Calderón del Atlético de Madrid ante cerca de 54.000 espectadores. Presenciaron el partido desde el palco el rey Felipe VI y la reina Letizia, ministro de Educación, Cultura y Deportes, Íñigo Méndez de Vigo, el presidente de la Federación Española de Fútbol Ángel María Villar, el presidente de la Generalitat de Catalunya Carles Puigdemont, la presidenta de la Junta de Andalucía Susana Díaz, la alcaldesa de Barcelona Ada Colau, la alcaldesa de Madrid Manuela Carmena, el alcalde de Sevilla Juan Espadas y el seleccionador nacional Vicente del Bosque.

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