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CAMINO DEL 26J: COMIENZA, OFICIALMENTE, LA CAMPAÑA ELECTORAL

La estrategia de los partidos para ganar las elecciones

La estrategia de los partidos para ganar las elecciones
viernes 10 de junio de 2016, 01:43h
Y vuelta a empezar. El tradicional pistoletazo de salida marca la recta final en la cuenta atrás para las elecciones generales del 26 de junio. Los candidatos serán los mismos que en diciembre; y los programas, salvo retoques puntuales, idénticos. Ese 26J habrán pasado apenas seis meses desde la última vez que los españoles acudimos a votar. Una legislatura fallida, por primera vez en España, que ha obligado a los partidos a redefinir sus estrategias y, por ende, diseñar una campaña distinta.

Por delante, quince días para recorrer España de norte a sur; quince días de selfies; quince días para convencer al electorado desde la parrilla de televisión. Dos semanas de la mayor intensidad mediática en la que cualquier error se puede pagar, y se paga, muy caro.

Con la sombra de lo ocurrido tras el 20D, PP, PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos buscan ahora hacer malo aquello de “no hay dos sin tres”: España necesita deshacerse del fantasma de la inestabilidad, y eso pasa, necesariamente, por evitar unas terceras elecciones.

Mariano Rajoy, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Albert Rivera (habrá que ver qué papel desempeña Alberto Garzón) salen a ganar y lanzarán consignas en esa dirección. Pero saben que sobre el tapete tienen no pocos retos a los que deben hacer frente. Las encuestas sobrevolarán los mítines y de la posibilidad de sorpasso de Unidos Podemos al PSOE se hablará por activa y por pasiva.


PP: aguantar… y mejorar los resultados del 20D

Ganar no garantiza gobernar. Con esa premisa, el Partido Popular tiene como objetivo “romper sobradamente la barrera del 30%” de los votos (en diciembre se quedó en el 28,7%), como ha reconocido su director de campaña, Jorge Moragas. Descartada la absoluta, en Génova calculan que esa mayoría podría mantenerles en la Moncloa. Cuentan para ello con el apoyo de Ciudadanos, si aguanta el tipo. Y sin olvidar que en toda aritmética electoral juega su papel la abstención, que se prevé alta.

“A favor” es el eslogan de un PP que “sale a ganar las elecciones y con espíritu de gobierno para gobernar”, según Moragas. Humanizar al candidato será una de las claves de campaña. El Rajoy del plasma dará paso a un Mariano cercano, al que le gusta el deporte y que busca conocer los lugares que visita.

Será una campaña de proximidad, de contacto directo, más de calle que de platós y que, allende Madrid, recorrerá lugares estratégicos que pueden ser decisivos en el recuento de votos. Todo sea por darle la vuelta a la percepción que la opinión pública tiene del candidato peor valorado en las encuestas.

También habrá tele, y Rajoy, que ya se ha sentado en el Telediario de Ana Blanco (TVE) y con Ana Rosa Quintana y los niños de 26J: quiero gobernar (Telecinco), estará en el debate a cuatro y en El Hormiguero (Antena 3), dos espacios en los que en diciembre le sustituyó Soraya Sáenz de Santamaría. El candidato a la reelección ofrecerá “un Gobierno moderado, centrado y con experiencia”, como expuso Andrea Levy en el cierre del primer debate electoral, ante Margarita Robles, Carolina Bescansa e Inés Arrimadas.


PSOE: su victoria pasa por sobrevivir

Luces de alarma encendidas en Ferraz. Todo parece en contra. Es, pensarán algunos, el más difícil todavía. Hace semanas que la posibilidad de sorpasso (ya sea en votos o en escaños) sobrevuela al PSOE. Si las encuestas se confirman, el partido que lidera Pedro Sánchez será tercera fuerza política, escenario que también pronostica el último barómetro del CIS. “Socialistas, España os necesita”, es la arenga del secretario general, que durante los últimos días de precampaña ha reconocido que su enemigo es la abstención y que el electorado del PSOE está “desanimado”, por lo que su “desafío” ahora es “la movilización”.

Ante un panorama endiablado, el guión del PSOE para el 26J pasa por hacer un llamamiento a sus votantes tradicionales, responsabilizar a Pablo Iglesias de estas nuevas elecciones y desmontar el programa de Podemos. Y también por pedir “Un sí por el cambio”, lema de campaña.

Pedro Sánchez se echa a la carretera para volver a insistir en que su objetivo es desalojar a Rajoy de la Moncloa, por lo que centrará su ataque en el PP, “los recortes y la corrupción”, aunque también tendrá tiempo para recordar que “la socialdemocracia no se vende por catálogo”. Ciudadanos también es rival, pero menos que en diciembre, y eso se reflejará durante esta campaña.

Pensando en lo que pueda ocurrir el 26 de junio, el candidato socialista ya adelantó que preguntará a su militancia qué pacto desea. Un anuncio realizado ante Susana Díaz que podría quedar en papel mojado si se confirman los peores resultados que se auguran. Para evitarlo el PSOE apelará, como ya hizo Margarita Robles, número 2 de la lista por Madrid, a sus “137 años de historia” marcados por “la modernidad y la lucha” para tener “una sociedad más justa e igualitaria”.


Unidos Podemos: el ‘sorpasso’ (y el poder) como meta

Podemos sigue soñando con “asaltar los cielos”, un objetivo al que ahora suma adelantar al PSOE: lo siente más cerca que nunca, las encuestas le dan la razón, pero la última palabra la tienen las urnas. En la tormenta perfecta que se cierne sobre Ferraz tiene un peso específico el “matrimonio de conveniencia” del partido morado con IU.

La alianza Unidos Podemos acumula fuerzas a la izquierda y se presenta como la nueva socialdemocracia, algo que irrita en el PSOE. Una confluencia que es prácticamente el único elemento nuevo del 26J con respecto al 20D. Una novedad nada baladí: por ella puede haber un vuelco en los resultados.

Pablo Iglesias, Alberto Garzón y los demás compañeros de viaje buscarán el cuerpo a cuerpo con el PP, a quien tratarán como su contendiente principal. Con “La sonrisa de un país” como lema, un corazón multicolor como símbolo y un programa presentado a modo de catálogo de Ikea, la coalición quiere dejar atrás la imagen de radicalidad y atraer el voto de mujeres y personas mayores, un caladero en el que el proyecto aún no ha cuajado.

Como ya sucedió durante la precampaña, será presentado como presidenciable un Pablo Iglesias que ve en el PSOE “un aliado necesario” para el Gobierno del cambio y “el árbitro” que decidirá si hay Ejecutivo con el PP o con Podemos. De momento, ya le ha ofrecido la vicepresidencia a Pedro Sánchez.

Al contrario que ocurrirá con Mariano Rajoy, habrá más televisión que grandes mítines en la agenda de Unidos Podemos: quieren que su mensaje llegue a todos y están especialmente cómodos en televisión, por lo que su candidato no dejará escapar la oportunidad de participar en cuantos programas se lo propongan. Pablo Iglesias y Alberto Garzón compartirán escenario en cinco actos durante una campaña que contará con Julio Anguita, Mónica Oltra y Ada Colau, entre otros. Todos ellos animarán, como ya hizo Carolina Bescansa en el primer debate, a “escribir una historia distinta”.

Ciudadanos: en busca de la llave del “cambio sensato”

Un “cambio sensato y a mejor” basado en reformas constitucionales, económicas y de regeneración democrática. Es el planteamiento con el que Ciudadanos se presenta al 26J, unas elecciones en las que quiere ser decisivo, tener la llave de la Moncloa: “No me importan tanto los escaños, sino cómo los vamos a usar”, ha dicho Albert Rivera, que insiste en la idea de “ser útiles y no importantes”.

“Tiempo de acuerdo, tiempo de cambio”, es el lema de una campaña en la que C’s seguirá en su línea de aportar “soluciones”, aunque con un discurso más duro que el de diciembre. Sus críticas irán dirigidas, sobre todo, a Podemos y el populismo de Pablo Iglesias.

Pero también a Mariano Rajoy, más que al PP: si los números salen, la formación naranja está dispuesta a negociar tras el 26J con el partido de Génova, aunque impulsaría cambios: “¿Me ve de vicepresidente de un Gobierno teniendo que defender a Rita Barberá? ¿O que un ministro de Ciudadanos salga tras el Consejo de Ministros diciendo que es un caso puntual?”, se preguntó en precampaña.

Ciudadanos se ofrecerá al electorado como garante del cambio “a mejor” y frente a la corrupción; esquivará los juegos de sillones, vicepresidencias y ministerios; y hará gala de su sentido de Estado por haber alcanzado un acuerdo con un partido de ideología diferente “por el bien de España”.

Rivera ya ha dicho que está dispuesto a negociar tanto con el PP como con el PSOE para “frenar a los populistas que se quieren cargar el futuro de este país”, para lo que ha pedido “paciencia hasta el día 26 para poner España en marcha” y hará un especial llamamiento a indecisos y abstencionistas. La campaña estará marcada por más presencia en medios de comunicación (aunque se quiere evitar la sobreexposición de diciembre) y menos mítines.

Lejos de la euforia anterior al 20D, Albert Rivera estará en ciudades que su partido prevé determinantes en estas elecciones, aunque muchos encuentros serán sectoriales: más que hablar, el candidato quiere escuchar. Una campaña de perfil bajo que busca sortear su desgaste y en la que, como Inés Arrimadas en el debate de mujeres, invitará a “no conformarse” y “aprovechar una gran oportunidad de soñar con el futuro”.

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    Últimos comentarios de los lectores (2)

    3260 | Luis María Bianchi - 10/06/2016 @ 13:22:19 (GMT+1)
    Y si ganan las elecciones ¿sabrán lo que tienen que hacer?
    No creo que estén preparados para ello
    3259 | Luis María Bianchi - 10/06/2016 @ 13:06:43 (GMT+1)
    Calladitos estarían mas guapos
    BASTA de tomaduras de pelo

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