El Gobierno central recibió este miércoles el apoyo de PSOE, Ciudadanos y Podemos para dar una respuesta al desafío soberanista del Parlament y anunció que
elevaría al Tribunal Constitucional una petición para que ejecute la sentencia en la que prohibía que los parlamentarios catalanes votaran sobre las conclusiones de proceso soberanista. En el último párrafo de aquella sentencia, el órgano judicial especificaba: "Advertir a los poderes implicados y a sus titulares, especialmente a la Mesa del Parlamento, bajo su responsabilidad, de su deber de
impedir o paralizar cualquier iniciativa que suponga ignorar o eludir los mandatos enunciados".
Ahoda todas las miradas están puestas en
Carme Forcadell, la presidenta del Parlament que permitió la votación sobre el proceso de desconexión de Cataluña. La presidenta del grupo parlamentario de Ciudadanos, Inés Arrimadas, la ha señalado directamente como la "responsable" del choque con el Tribunal Constitucional (TC). En declaraciones a RNE, Arrimadas ha considerado "muy grave" que el Parlament "vulnerara" un auto del TC en el que se llamaba a evitar la aprobación en sesión plenaria de las conclusiones de la comisión de estudio del proceso constituyente, que abren la puerta a una vía unilateral hacia la independencia.
"Si hay una responsable de lo que pasó ayer es la presidenta del Parlament", ha denunciado Arrimadas, que ha recordado que
el TC dejó claro que la Mesa de la cámara catalana debía "impedir" la votación.Aunque ha asegurado que no le "gusta" que haya que "actuar contra miembros de un Parlamento", ha instado al TC a "mirarse muy bien" los vídeos de la sesión de ayer y "actuar en consecuencia", porque en Cataluña "estamos llegando a límites muy peligrosos", poniendo encima de la mesa la posibilidad de que el Tribunal tome algún tipo de medida contra Forcadell, pudiendo llegar a suspenderla de sus funciones.
Pero la presidenta del Parlament ha afirmado que
no contempla su inhabilitación porque considera que lo que hizo este miércoles es "
cumplir el reglamento" de la Cámara y ha remarcado que está dispuesta a "a
sumir el riesgo de cumplir el mandato del 27S" a favor de la independencia.
Forcadell se ha defendido en una entrevista en Catalunya Ràdio, en la que ha subrayado que "lo único" que hizo "es cumplir el reglamento del Parlament". "Dos grupos (JxSí y CUP) me pidieron incluir un punto en el orden del día y se hizo una votación, era lo que tocaba hacer", ha afirmado. En este sentido, ha esgrimido que el reglamento establece que el pleno es el "órgano supremo" con capacidad para decidir, por votación, si se altera el orden del día.
Forcadell ha evitado hablar de desobediencia y ha subrayado que este miércoles se aprobó "un acto que se desprende de un mandato democrático" que cree que avalaron las urnas de las elecciones catalanas del pasado 27 de septiembre.