www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

LA PLAGA DE LOS ASESORES

martes 27 de septiembre de 2016, 12:26h
José Luis Rodríguez Zapatero no tuvo tiempo de conseguir su propósito: alcanzar la cifra simbólica de 1.000 asesores...

José Luis Rodríguez Zapatero no tuvo tiempo de conseguir su propósito: alcanzar la cifra simbólica de 1.000 asesores. Se quedó cerca y consiguió que le imitaran en tan generosa prodigalidad los ministros, secretarios de Estado, directores generales, presidentes de Comunidad, consejeros autonómicos, alcaldes y responsables de las empresas públicas. La fórmula más fácil para atender a los parientes, amiguetes y paniaguados es hacerles asesores. Cobran sin trabajar y a disfrutar de la vida que son dos días.

Pablo Iglesias, cuando jugaba a tertuliano de televisión, arremetió contra la casta apolítica y denunció el abuso inadmisible de los asesores. En cuanto rozó poder, las cosas cambiaron. La sabiduría popular lo había adelantado en una pancarta en Sevilla: “Ciudadanos y Podemos, bonitos motes, nuevos grupos que intentan chupar del bote”. Ya lo están haciendo. Y a dos carrillos. Se han colgado de la teta del Estado y chupan de ella con delectación.

No hay espacio suficiente para albergar los nombres y el número de asesores allí donde Podemos ha tocado poder, tanto en las comunidades como en las alcaldías. Vale la pena referirse al último botón de muestra. Resulta que José María González, Kichi para los amigos y la propaganda, condenó el escándalo de los asesores en el mandato de su antecesora en la alcaldía de Cádiz Teófila Martínez. El Ayuntamiento Kichi tiene previsto despilfarrar 575.703 euros en asesores este año de gracia de 2016, es decir, un 75% más que en el último año de Teófila.

Asegura la sabiduría popular que una cosa es predicar y otra dar trigo. José María González, Kichi, tiene agujeros en las manos para derrochar el dinero público en favor de sus parientes y enchufados. Al cantante Pablo Carbonell, por ejemplo, célebre por su mediocridad, le entregó cerca de 50.000 euros a través de la empresa que organizó el pregón de la ciudad. Suma y sigue.