Barroso ve dificil hacer cambios
Merkel:"Europa no puede permitirse reflexionar sobre el no de Irlanda"
jueves 19 de junio de 2008, 17:54h
"Europa no puede permitirse una nueva fase de reflexión" y "tampoco podemos perder el tiempo lamentando la decisión de los irlandeses", dijo Merkel en una declaración de gobierno previa al Consejo de Europa que hoy comienza en Bruselas. Destacó que "la UE necesita el Tratado de Lisboa" y debe superar la situación creada por el rechazo de Irlanda con "rapidez, determinación, sensatez y unanimidad". Rechazó con vehemencia entrar en una discusión sobre una Europa de dos velocidades y no sólo porque contradice los objetivos de la propia Unión sino porque las reformas institucionales que plantea el Tratado de Lisboa requieren unanimidad.
"El Tratado de Lisboa no admite excepciones, como la fijada por el Reino Unido con el euro o Dinamarca en Política de Defensa. Este Tratado determina el funcionamiento de las instituciones europeas", agregó la canciller. Merkel, que evitó hablar de crisis, se declaró "convencida y determinada" a encontrar una "solución común y con Irlanda", cuyo primer ministro, Brian Cowen, expondrá hoy a sus colegas de la UE un primer análisis sobre las causas del fracaso del referendo. "Tenemos que escuchar a Irlanda y darle la oportunidad de regresar por si sola al Tratado de Lisboa. Eso sería lo mejor", sostuvo la canciller en su declaración de gobierno.
Ante el Bundestag, la canciller no habló de fijar calendarios, pero recordó que las elecciones al parlamento europeo del año próximo deberían celebrarse sobre las bases del Tratado de Lisboa. "No tenemos tiempo para la reflexión", destacó Merkel y agregó que su posición en el Consejo Europeo que hoy comienza en Bruselas, será en defensa del Tratado de Lisboa porque para la Europa que todos queremos "el Tratado de Niza no es suficiente".
Asimismo, el Presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durâo Barroso afirmó que "un cambio institucional (en el Tratado) es extraordinariamente difícil. El Tratado fue negociado largo tiempo por los 27 Estados miembros". La declaración la realizó junto con el primer ministro irlandés, Brian Cowen, con quien se reunió para estudiar las consecuencias del resultado negativo del referéndum de la pasada semana.
Uno de los argumentos de la campaña en contra del Tratado fue que la Comisión Europea debe tener en el futuro menos miembros, por lo que algunos países no tendrán ningún comisario en Bruselas. Los dos dirigentes mantuvieron una reunión previa a la cumbre de jefes de Estado y Gobierno de la UE que comienza esta tarde en Bruselas, que estará protagonizada en buena parte por la respuesta conjunta comunitaria al "no" irlandés al Tratado.
Cowen señaló que "es necesario" dar a Irlanda "tiempo para analizar el voto y explorar las opciones" posibles, y volvió a decir que es "demasiado pronto" para pensar en un segundo referéndum antes de las elecciones al Parlamento Europeo previstas para junio del año próximo. Además, afirmó que va a trabajar "intensamente" tanto dentro como fuera de su país para "lograr una solución", y explicó que hablará antes de la cumbre con el presidente de turno del Consejo Europeo, el primer ministro esloveno Janez Jansa, la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente de la Eurocámara, Hans-Gert Pöttering.
El presidente de la CE se mostró de acuerdo en "dar tiempo" a Dublín para que busque una solución al "no" irlandés. Tanto Barroso como Cowen coincidieron en que hay que "respetar el voto de los irlandeses" contra el Tratado de Lisboa y a la vez proseguir el proceso de ratificación en los demás países de la UE. "Hemos acordado en que la decisión del pueblo irlandés debe ser respetada", señaló el presidente de la CE. Sin embargo, Barroso insistió en que los siete países que aún no han ratificado el Tratado deben tener oportunidad de hacer oír su opinión, que "también debe ser respetada".
Ambos coincidieron en que la cumbre informal de líderes de la UE que se celebrará el 15 y 16 de octubre en Francia "será una ocasión apropiada para continuar la discusión" en la búsqueda de una solución. El Tratado ha sido ratificado por la vía parlamentaria por 19 países comunitarios, el último de ellos el Reino Unido, en un procedimiento que concluyó ayer mismo.