Los permisos de la aerolínea boliviana Lamia, que operaba el vuelo siniestrado en Colombia con el equipo brasileño de fútbol Chapecoense a bordo, han sudo suspendidos hasta que se avance en la investigación de las causas del accidente después de que algunos medios apuntaran a que podría haber habido negligencia de la compañía.
El Gobierno boliviano decidió este jueves retirar el permiso de operaciones de la aerolínea Lamia y suspender a las autoridades del sector aeronáutico mientras se investigan las causas que llevaron a permitir el despegue del avión que se estrelló el lunes en Colombia. La decisión afecta a las principales autoridades de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) y de la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea (AASANA), anunció en una rueda de prensa el ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, Milton Claros.
"No estamos responsabilizando a ninguna persona, pero mientras duren las investigaciones vemos conveniente que los ejecutivos puedan ser suspendidos", dijo Claros. La DGAC es la encargada de la supervisión técnica de las aeronaves y Aasana es la que aprueba los planes de vuelo. El Ministerio de Obras Públicas ordenó, además, hacer dos investigaciones: una sobre por qué se otorgó a Lamia una certificación como operador aéreo y si cumplía todos los requisitos y la otra sobre el capital de la empresa, sus accionistas y ejecutivos.
Claros agregó que se supervisa la investigación que ya lleva a cabo la DGAC sobre el accidente y "todos los eventos referidos a los permisos otorgados" para que el avión despegara el lunes desde el aeropuerto internacional de Viru Viru, en Santa Cruz (este).
Hasta la fecha, según la autoridad boliviana, en el ministerio no tienen "la certeza de cuál ha sido la falla precisa" de la aeronave de Lamia, que se estrelló causando la muerte de 71 personas, entre ellas casi toda la plantilla del Chapecoense. Dijo que esperan aún las conclusiones del informe para tomar las acciones pertinentes. "Como gobierno vamos a aplicar todo el peso de la ley en cuanto a responsabilidades siempre y cuando haya habido omisión de las mismas", sostuvo Claros.
El ministro dijo que se investigará si en efecto hay un parentesco entre uno de los ejecutivos de Lamia, Gustavo Vargas Gamboa, y el director de Registro Aeronáutico Nacional de la DGAC, Gustavo Vargas Villegas, que, según los medios, son padre e hijo. "Los resultados (del proceso de investigación) mostrarán qué tipo de relación ha existido (entre la DGAC y Lamia), parentescos, etc", sostuvo la autoridad.
Según un informe difundido por el diario El Deber, una funcionaria de AASANA, Celia Castedo, hizo advertencias acerca de que el plan de vuelo del avión de Lamia tenía al menos cinco observaciones por las cuales la nave no debía despegar. Al respecto, el ministro dijo que no existe "reporte hasta la fecha" sobre el citado informe y comentó que los medios de comunicación están lanzando muchas hipótesis.
La principal observación del informe publicado en la prensa se refiere al tiempo de vuelo previsto entre Santa Cruz y el aeropuerto de la ciudad colombiana de Medellín (cuatro horas y 22 minutos), que era el mismo registrado para la autonomía de combustible que tenía el avión. Ante esta observación el ministro precisó que ese mismo avión, aunque era un jet regional, ya había hecho otros vuelos internacionales y tenía la "obligación" de establecer un punto intermedio para abastecerse.
Repatriación
Mientras, ya ha comenzado la repatriación de los 71 fallecidos en el accidente. Los fallecidos son 64 brasileños que viajaban como pasajeros, entre ellos el equipo del Chapecoense y periodistas, así como 5 bolivianos, un venezolano y un paraguayo que hacían parte de la tripulación.
La primera víctima en ser repatriada fue el tripulante paraguayo Encina Núñez, de 42 años. Por su parte, el embajador de Brasil en Colombia, Julio Bitelli, aseguró en Medellín que los cadáveres de los ciudadanos brasileños serán repatriados este viernes. Márquez indicó que se espera que la ciudadanía salga a las calles a despedir el cortejo fúnebre en su recorrido desde la ciudad hasta el aeropuerto internacional José María Córdova de Medellín.
"Hubo algunos imprevistos que causaron un atraso", dijo Bitelli, quien señaló que tres aviones de la Fuerza Aérea Brasileña (FAB) partirán con los cuerpos para su país alrededor de las 16.00 hora local del viernes (21.00 GMT). También, el viceministro boliviano de Coordinación Gubernamental, Javier Valdivieso, explicó que las formalidades para la repatriación tomarán unas diez horas, por lo que el retorno a su país de las cinco víctimas de esa nacionalidad está previsto para este viernes.
El Instituto de Medicina Legal (IML) de Colombia finalizó en la madrugada del jueves la identificación de los 71 fallecidos y determinó que las muertes fueron causadas por "politraumatismos óseos y viscerales". "El informe final de todos los procesos de necropsia e identificación de las víctimas del desastre aéreo concluyó hacia las tres de la mañana del jueves (08.00 GMT)", aseguró el director del IML, Carlos Eduardo Valdés.
Los seis sobrevivientes son los futbolistas brasileños Alan Ruschel, Jackson Follman y Helio Neto; el periodista también brasileño Rafael Henzel, la azafata Ximena Suárez y el técnico de aviación Erwin Tumiri, estos dos últimos de nacionalidad boliviana. Uno de los más delicados es Jackson Follman, portero suplente del Chapecoense, a quien el martes le fue amputada la pierna derecha y, según el último parte médico, no hubo necesidad de amputarle la izquierda, posibilidad que se temía desde un comienzo dada la gravedad de las lesiones sufridas.