La revisión de vídeo volvió a ser protagonista involuntaria.
Zidane no quería sustos en la semifinal del Mundial de clubes y puso sobre el tapete del Yokohama Stadium de Japón al mejor once titular posible. Con Nacho y Varane en la zaga ante las dudas por lesión de Ramos y Pepe y con Lucas Vázquez con el papel ya consolidado de sustituto de Gareth Bale.
Tras la sorpresa en la primera semifinal, donde el Kashima Antlers japonés eliminó al Atlético Nacional colombiano, los ganadores de la Liga de Campeones de la UEFA y la CONCACAF salieron al campo con todas la precauciones posibles.
Exceptuando unos primeros instantes donde el América alcanzó el área de Navas con cierta insistencia, aunque sin demasiado peligro, el Real Madrid fue adueñándose de la pelota poco a poco. En una primera parte algo tosca, el peligro del equipo español llegaba más en centros y balón parado más que en jugadas hiladas –Cristiano mandó un remate de cabeza al poste tras centro de Vázquez-. Las marcas diseñadas por La Volpe para sus cinco defensas entorpecían las combinaciones blancas.
Pese al ritmo lento y tosco del encuentro, Modric y Kroos se armaron de paciencia y fueron cocinando a fuego lento la mejor jugada de la primera mitad. Ya en el descuento, el croata combinó con el alemán en horizontal cerca del área para efectuar una combinación de billar mandando otro pase recto hacia el corazón del área para que BEnzema, con un elegante toque con el exterior, colocara la pelota en el fondo de la red.
Ya en la reanudación, y viéndose por detrás del marcador, el América volvió a aprovecharse de unos primeros minutos de acomodación del Real Madrid para lanzarse hacia el ataque. Sin embargo, el ataque mexicano continuaba siendo inane.
Para tratar de resolverlo, La Volpe decidió romper su línea de cinco atrás incorporando Guerrero al medio en lugar de Alvarado. Con esta decisión, la ansiedad que se fue apoderando del América se convirtió en la mejor aliada del Real Madrid.
Con menos orden y sin capacidad de dominar la pelota, la debilidad de los norteamericanos permitió a los blancos llegar con más asiduidad al área de Muñoz. Con un Modric de nuevo sentando cátedra en el medio campo, Lucas Vázquez y Cristiano se repartían las ocasiones en una noche no demasiado afortunada para ambos.
La Volpe en la banda se desesperaba y continuaba haciendo cambios, agotando los tres disponibles ya en el minuto 70. Zidane, por su parte, esperó hasta ese momento para hacer el primero, relevando a Kroos y dando entrada a James. Ya para los últimos diez minutos, Morata ocupó el lugar de Benzema.
Otra vez en el descuento, Cristiano acabó aprovechándose del total caos en el que se convirtió el tramo final para anotar el segundo y definitivo gol que ceritificaba el pase a la final del Real Madrid. Un tanto que, por momentos y obra y gracia de la revisión de vídeo, se convirtió en el gol de Schrödinger, pues no se sabía si había subido al marcador o no. Con El portugués celebrándolo, el colegiado dejó seguir el juego por un supuesto fuera de juego que no exisitió. Así, a la vez que el América se lanzaba a un último ataque, la mitade del Madrid celebraba y la otra defendía, a la vez que el árbitro volvía a pedir la pelota para llevarla a un saque de centro. Con el 2-0, el misterio se resolvía. Real Madrid y Kashima Antlers serán los encargados de luchar el próximo domingo por levantar el trofeo de un Mundial de clubes en el que el vídeo está eclipsando el protagonismo del fútbol.
Ficha técnica:
0 - Club América: Muñoz; Valdez, Alvarado (Guerrero, m.54), Goltz, Aguilar, Samudio; Sambueza, Willian, Peralta; Romero (Arroyo, m.70) e Ibarra (Quintero, m.61).
2 - Real Madrid: Keylor Navas, Carvajal, Nacho, Varane, Marcelo; Casemiro, Modric, Kroos (James, m.72); Lucas Vázquez, Cristiano Ronaldo y Benzema (Morata, m.79).
Goles: 0-1, m.45: Benzema. 0-2, m.93: Cristiano Ronaldo.
Árbitro: Enrique Cáceres (PAR). Amonestó a Sambueza (m.22) y a Nacho (m.90).
Incidencias: Partido correspondiente a la segunda semifinal del Mundial de Clubes Japón 2016 disputado en el estadio Internacional de Yokohama, ante 50.117 espectadores y con 7 grados de temperatura y un 58 % de humedad. El partido fue precedido de un minuto de silencio en memoria de las víctimas del accidente en Colombia del avión que trasladaba al equipo brasileño del Chapecoense.