Cristina Fernández cercada por la Justicia
sábado 31 de diciembre de 2016, 20:13h
Actualizado el: 01/01/2017 20:11h
“Ahora me acusan de encubrir el atentado de la AMIA ocurrido hace… 22 años y medio. Lo único que les falta es acusarme de la muerte de Kennedy”, ha escrito Cristina Fernández en su cuenta de Twitter. Esta ha sido la reacción de la expresidenta argentina ante la decisión de la Cámara Federal de Casación de reabrir el caso denunciado por el fallecido fiscal Alberto Nisman, quien acusó a Fernández de Kirchner de un supuesto encubrimiento a los iraníes que llevaron a cabo el atentado contra la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA). En el atentado con coche-bomba perdieron la vida ochenta y cinco personas y hubo más de trescientos heridos.
El fiscal Nisman consideraba que Cristina Fernández encubrió a los responsables del brutal ataque a la AMIA a cambio de un trueque de petróleo por grano. Pero precisamente cuando Nisman debía comparecer ante la Comisión de Legislación Penal del Parlamento para informar de decisivos descubrimientos, y nuevas pruebas, parece que concluyentes, fue hallado muerto en su domicilio en extrañas circunstancias. Se intentó, y en ello no dejó de colaborar la propia Cristina Fernández, presentarlo como un suicidio, pero luego fue cobrando fuerza la idea del homicidio.
Así, al caso AMIA se sumó el caso Nisman, que causó una honda conmoción en la ciudadanía argentina que se echó a la calle pidiendo que se aclarara lo sucedido, algo que hoy, cercano el próximo 18 de enero de 2017 en que se cumplirán dos años del fallecimiento de Nisman, todavía no ha ocurrido. No obstante, hay que valorar positivamente la reapertura del caso sobre el atentado a la AMIA, y que, respetando naturalmente la presunción de inocencia, se investigue y aclare de una vez por todas el presunto amparo a sus autores por parte de la exmandataria argentina.
Una Cristina Fernández que se enfrenta también en estos momentos al cargo de presunta asociación ilícita con el objetivo de favorecer a un empresario vinculado al kirchnerismo en la adjudicación de contratos de obras públicas. Proceso sobre el cual Fernández de Kirchner ha señalado en un tuit: “Asociación ilícita fue la figura penal creada por gobiernos de facto utilizada por todas las dictaduras para perseguir dirigentes opositores”. Pero por mucho que la exdirigente recurra a la ironía o a la manipulación, y quiera aparecer como víctima -algo muy del gusto del populismo-, no va a impedir que la Justicia haga su trabajo.