El jugador ya fue sancionado por negarse a realizar un control de alcoholemia.
El ajetreado ir y venir de nombres en que se maneja la directiva de la Unión Deportiva Las Palmas en este mercado invernal, que podría hacer aterrizar a Jesé como el hijo pródigo, señala la rampa de salida a uno de sus delanteros estrella con cada vez más vehemencia. Se trata de Sergio Araujo, perla argentina que conquistó a la tribuna como pieza clave del ascenso a Primera y que fue pretendido por algunos de los clubes aristócratas continentales antes de su salida de Argentina. Y que ha acumulado dos faltas de disciplina vial en los últimos dos meses.
El goleador fue detectado por la Guardia Civil a las 8:30 de este miércoles en la circunvalación de Las Palmas de Gran Canaria (GC-3). Los agentes detuvieron al futbolista por exceso de velocidad y síntomas de conducir bajo los efectos de alcohol. El control dio positivo en las dos pruebas, siendo la tasa registrada de 0,32. Este incidente se suma al penalizado por Juzgado de lo Penal número 3 de Las Palmas de Gran Canaria, que condenó al técnico y potente 9, en noviembre, a nueve meses de cárcel y dos años sin conducir. En quel caso se negó a someterse al examen de alcoholemia.
Las indisciplinas ya han superado con creces a los réditos deportivos y esta parece constituir la guinda del currículo extradeportivo. La directiva de la entidad canaria ya ha abierto el enésimo expediente a su delantero -que también se vio involucrado en una salida noctura derivada en escaramuza- y le busca salida desde hace tiempo, con el completo apoyo del entrenador, Quique Setién, para quien no cuenta la potencialidad que le ofrecería un Araujo recuperado para la causa. Lejos queda ya la etapa en la que las jugosas ofertas por el argentino eran denegadas, pues se le consideraba como uno de los jugadores franquicia de la aventura amarilla en la élite del fútbool nacional. Ya sólo se remarca un nuevo triunfo de la dispersión sobre el talento, para denegar el éxito a tro gran proyecto de jugador.