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JORNADA 23: BARCELONA 2 LEGANÉS 1

El Barcelona sale a pasear, gana al Leganés pero sigue bajo sospecha | 2-1

EL IMPARCIAL
domingo 19 de febrero de 2017, 22:39h
Actualizado el: 19 de febrero de 2017, 23:12h
Ter Stegen fue el mejor en otros puntos cosechados, con lo mínimo y en el 90, por Messi.
El Barcelona sale a pasear, gana al Leganés pero sigue bajo sospecha | 2-1

El equipo de Luis Enrique mantuvo su segunda posición en un ejercicio de displicencia que le valió para tumbar al Leganés y ganarse los pitos de una tribuna desconcertada. El gol tempranero de Messi -minuto 3- parecería haber condicionado la intensidad y compromiso de los jugadores blaugrana (o la escasez de ambas). Ante el ritmo congelado pretendido por los vigentes campeones de Liga (72% de posesión al descanso) crecería la angustia en el Camp Nou al mismo ritmo que se agigantaban los madrileños en la primera visita de su historia al coliseo de la Ciudad Condal.

La golpeada maquinaria barcelonesa (de resaca del 4-0 sufrido ante el PSG) saltó al cesped convencida de su superioridad y de su capacidad de hacer bueno el dicho de triunfar sin bajar del autobús. Y, en una de las peores entradas del curso, estableció una gestión de la ventaja vacía de contenido. Sólo los fogonazos, por la vía del cambio de ritmo individual, del tridente -sobre todo Messi- saltaban el compás de rotundo bostezo al que se abocó un once azulgrana en el que no compitió Busquets y que compuso una zaga confeccionada por Mathieu y Umtiti.

Con el discurrir anestesiado del enfrentamiento y aunque el Barcelona se dejó ir en amplias fases del mismo, probarían con venenosa intención al meta pepinero en un par de acciones que no arribaron por la fluidez o frenesí combinativa coral, sino por la voluntad emprendedora de una línea ofensiva desconectada de las labores defensivas. Este último punto, junto con el apagón de pulsaciones y rigor táctico de una medular transparente, favoreció el rebelde crecimiento de un Leganés que asumió la pelota y se vio con opciones para hacer daño al gigante. Su intensidad era mayor, de manera insultante, que la del bloque local y El Zhar y compañía convertirían a Ter Stegen en el mejor futbolista del Barça sobre la hierba.

Con una relación de empate a tres tiros a puerta se decretó el descanso. El respetable ya había avisado de su descontento ante el espectáculo de flacidez espiritual del segundo clasificado. Y le costaría enamorarse de lo venidero, pues los visitantes forzaron al arquero alemán a ejecutar su cuarta parada meritoria del envite en la recién estrenada reanudación. Szymanowski y Guerrero habían protagonizado más llegadas al área que los tres candidatos a Balón y Bota de Oro que yacían en el otro lado de la cancha. Sólo Neymar apuraría a Herrerín en otro resbalón de Rakitic y Andre Gomes.

El aspecto de la trama quedaba sujeto a interpretaciones. Una de ellas se refiere a la huelga encubierta que las vacas sagradas habrían expuesto sobre el campo ante su contrariedad de criterio con el técnico; otra apunta al envés de esa hipótesis: Luis Enrique, que no salió de su asiento para dar instrucciones a pesar del caminar de sus estrellas, habría desafiado a sus gallos para exponerles ante la crítica por la filtración de la mencionada disensión ente técnico y jugadores; la tercera esbozaba una crisis de fe y autoestima soberana y sincera; y la cuarta, menos maquiavélica, contemplaba un descanso instintivo y excesivo en un hueco de entreguerras (antes de visitar el Calderón) y ante una de las cenicientas de la competición.

Rafinha parecía emerger como la única pieza con algo más de implicación en ese centro del campo incapaz de controlar a un equipo que llegó al campo más complicado del balompié español con una racha tenebrosa de partidos que le empuja a la batalla por la salvación. El brasileño se asomaría al área para rematar y, de un plumazo, hacer tambalear a toda la zaga madrileña. Un zaguero (Rico) sacó bajo palos el disparo. Se confirmaba la sensación que se atisbaba: si el Barça jugaba en su ritmo el marcador ajustado con que se avecinaba el desenlace se esfumaría de un plumazo.

Pero lo que restallaría sería el empate y la desidia local. En el minuto 70 perdió la pelota Sergi Roberto y el cuero cayó en las botas de Unai, que, al fin, derribó el muro que había supuesto Ter Stegen para su plantilla. Las tablas, que premiaban la fe de los blanquiazules, dibujaban un escenario catastrófico que argumentaba cualquiera de las conjeturas expuestas. La justicia poética se aliaba con los más metidos en el partido, que llegaron a reclamar el protagonismo para sorpresa propia.

Tenía tiempo el Barça para matizar un pinchazo colosal que limaba sus opciones como perseguidor del Madrid. Tras tirar 75 minutos de un partido de Primera División. Una falta lanzada por Messi fuera de diana en el 76 abrió el epílogo de urgencia sobrevenida. Iniesta, Jordi Alba y Denis Suárez entraron en escena por Rafinha, Digne y André Gomes (pitado, otra vez) al tiempo que Neymar ofrecía síntomas arriesgados de desquicie. El coloso, con el manchego al frente (que cumplía 400 partidos con la elástica blaugana), despertó cuando el trámite había mudado en contrarreloj, pues seguía llegando el Leganés -minuto 80-.

Y el asedio orgulloso no llegaría. Sí tomaría tierra, por contra, el gol ganador que maquillara esta anomalía. Lo cocinó Neymar, forzando un penalti discutido de Mantovani, y Messi lo ejecutó. El argentino batió a Herrerín y mostró una notable seriedad. El Barcelona volvía a salvar la campaña sobre la hora (minuto 90) aunque en esta ocasión no escondieron lo explícito de su autocomplacencia. El Zhar rozaría las tablas en el descuento, para congoja del enfado del culé. Ganó los puntos el conjunto catalán aunque perdió en lo espiritual (6-6 en tiros y 4-4 en saques de esquina) La oportunidad para reconquistar a su público concluyó en bochorno. El Leganés, sujeto pasivo, sigue sin estar para líricas y abandonó su aventura con la satisfacción de haberlo dado todo y no salir goleado. Aunque no todo haya sido mérito suyo. Ni mucho menos.

- Ficha técnica

2 - Barcelona: Ter Stegen, Sergi Roberto, Umtiti, Mathieu, Digne (Alba, min. 81); Rakitic, André Gomes (Iniesta, min.80), Rafinha (Denis Suárez, min.80); Messi, Suárez y Neymar jr.

1 - Leganés: Herrerín; Tito, Mantovani, Siovas (Insúa, min.87), Diego Rico; Alberto Martín, Erik Moran (Unai López, min. 66); El Zhar, Gabriel, Szymanowski (Machís, min.70); y Guerrero.

Goles: 1-0, min.4: Messi. 1-1, min.71: Unai López. 2-1, min. 90: Messi, de penalti.

Árbitro: Iglesias Villanueva (Galicia). Mostró cartulina amarilla a Luis Suárez (min.46), Mantovani (min.55), Siovas (min.87) y a Alberto Martín (min.90+5).

Incidencias: 63.738 espectadores en partido de la vigésima tercera jornada de la Liga Santander disputado en el Camp Nou.

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