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EL PRESIDENTE DEL GOBIERNO NEGÓ LA CELEBRACIÓN DE UN NUEVO REFERÉNDUM

Rajoy y Puigdemont se reunieron en secreto el 11 de enero

Rajoy y Puigdemont se reunieron en secreto el 11 de enero
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EL IMPARCIAL
miércoles 22 de febrero de 2017, 08:38h
Actualizado el: 22 de febrero de 2017, 14:43h
Mariano Rajoy y Carles Puigdemont se reunieron el pasado 11 de enero en La Moncloa, donde mantuvieron una conversación cordial, sin que hubiera acercamiento alguno sobre cómo resolver el conflicto político en Cataluña.

En el almuerzo que mantuvieron ambos en Madrid, a instancias del presidente del Gobierno, según publica el diario La Vanguardia, Puigdemont reiteró su voluntad de convocar un referéndum e insistió en que podían negociarse las condiciones de la consulta (fecha, pregunta...) y el jefe del Ejecutivo volvió a manifestar su negativa a permitirlo.

Rajoy quería convencer a Puigdemont para que asistiera a la Conferencia de Presidentes, que se reunió el 17 de enero, y el presidente catalán dijo que acudiría si podía intervenir para explicar su posición sobre el conflicto en aquella comunidad. Rajoy no lo consideró oportuno y Puigdemont no acudió.

Ambas partes decidieron mantener discreción en torno a su encuentro, aunque se convirtió en un asunto controvertido tras las declaraciones del delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Milló, el pasado domingo, de que había contactos "a todos los niveles" que a veces no se hacen públicos.

Ha sido un secreto a voces. Los conocedores de dicho acercamiento incluyen también a Miquel Iceta, líder del PSC, quien sostenía este lunes en una conferencia en Madrid que el encuentro entre los dos presidentes se había producido ya y que no había servido para avanzar en nada. “Me consta que hay contactos entre el Gobierno y la Generalitat al máximo nivel”, dijo Iceta en el Club Siglo XXI. “Incluso en persona”, apostilló. Aunque él mismo añadía que sólo había servido para constatar la “lejanía” de las posiciones entre ambos, apunta el periódico.

El almuerzo en la Moncloa se produjo precisamente un día después de que Sáenz de Santamaría se reuniera en Barcelona con el vicepresidente catalán, Oriol Junqueras.


La Moncloa lamenta la "cerrazón", aunque "ha dialogado y dialogará"

Con el paso de las horas, este mismo miércoles, y ante los rumores desatados, el Gobierno ha dicho que "ha dialogado y dialogará" con la Generalidad para intentar solucionar los problemas de los catalanes, aunque ha lamentado la "cerrazón" existente en torno a la celebración de un referéndum porque recalca que los independentistas saben que ahí no hay esperanza alguna de acuerdo.

Rajoy, que ha evitado confirmar la supuesta reunión con Puigdemont, se ha limitado a reiterar sus argumentos en torno al diálogo que desea mantener con la Generalidad. Ese diálogo pasaría por lo que considera que son los problemas reales de los catalanes.

Aun sin confirmación oficial, desde el Gobierno se apunta que la filtración es consecuencia de las luchas internas existentes entre los partidos secesionistas. En todo caso y más allá de esa entrevista, el Ejecutivo recalca que "ha dialogado y dialogará" con la Generalidad si es que hay disposición por la otra parte.

La Moncloa, que recalca que no da por fracasado el diálogo, considera que el jefe del Ejecutivo catalán se equivocó no asistiendo a la Conferencia de Presidentes, y observa en Cataluña un clima preelectoral y mucho hartazgo de la ciudadanía en torno a la convocatoria de una consulta.


La "tristeza" de Puigdemont y el "ridículo" según la oposición

Del otro lado, Puigdemont, ha dicho, constata "con tristeza" que en el Gobierno de Rajoy no hay "voluntad de dialogar" sobre una consulta independentista: "Las negociaciones ni están ni se las espera".

El presidente catalán tampoco ha confirmado ni desmentido que el pasado 11 de enero se reuniera con Rajoy en la Moncloa.

Mientras tanto, los líderes parlamentarios de la oposición catalana han exigido al presidente de la Generalidad que aclare si tiene una agenda oculta para celebrar un referéndum sin la autorización del Estado.

La líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas, ha acusado a Puigdemont de "no decir la verdad sobre las reuniones que tiene". "Cada día me recuerda más a Rajoy, al que no le gusta dar explicaciones", le ha espetado Arrimadas, que ha señalado a Puigdemont que, "si no tiene nada que ocultar", comparezca en el Parlament para rebatir las afirmaciones de Vidal.

El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, ha incidido en la misma línea: "Sabemos que hay conversaciones y lo celebramos; debería haber más". El líder socialista ha recriminado a Puigdemont que "le moleste que los catalanes sepan lo que hace en privado" y ha exigido a Puigdemont que, dada la imposibilidad de alcanzar un acuerdo con el Estado, explique "qué esta haciendo el Govern para preparar" una consulta no pactada para los próximos meses.

El presidente del grupo parlamentario de Cataluña Sí Se Puede, Lluís Rabell, ha denunciado el "doble lenguaje" del Govern en relación con el proceso catalán, al hablar en ocasiones de "desobediencia" y de "respeto a la legalidad vigente", o defender la "desconexión" del Estado pero seguir "enchufados" al FLA. Rabell no ha reprochado a Puigdemont que se reúna con Rajoy, de hecho ha afirmado que ese es "su deber" y no una "vergüenza", pero ha reclamado que "no se esconda" y "no líe a la opinión pública" negando que se hayan producido reuniones discretas al máximo nivel.

Desde el PPC, el presidente de su grupo parlamentario, Xavier García Albiol, ha evitado sondear a Puigdemont sobre sus contactos con Rajoy y ha centrado su intervención en denunciar que, mientras el Govern "destina 120 millones de euros" para construir "estructuras de Estado", hay más de 200 pacientes "tirados por los pasillos" de hospitales catalanes. García Albiol ha instado al Govern a "priorizar" y a "dedicarse a atender los problemas reales de los catalanes", en lugar de "gastarse el dinero" en el proceso independentista.

Mientras tanto, la CUP ha obviado las informaciones sobre el encuentro del 11 de enero en la Moncloa.

Por su parte, el portavoz de En Común Podemos, Xavier Domènech, ha criticado hoy que los presidentes del Gobierno y de la Generalidad se hayan reunido en privado a pesar de desmentirlo ante la prensa y ha definido el encuentro como "un episodio tragicómico que roza el ridículo". "Estas reuniones secretas indican claramente que hay conciencia de que el problema es grave" pero, según Domènech, "se tiene que dialogar sin un doble discurso".

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