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TIRO CON ARCO

Mañana

Dani Villagrasa Beltrán
domingo 26 de febrero de 2017, 18:54h

En tiempos de la posverdad, se ha planteado una comisión de investigación sobre la crisis financiera en España, cuando todo el mundo ya lo tiene claro a su manera. La posverdad, como es sabido, es la forma de contarnos la verdad a través de nuestros prejuicios.

Leo ‘Homenaje a Cataluña’, de George Orwell; la crónica de la Guerra Civil que escribió un inglés de izquierdas y posibles, enrolado en el POUM, un inglés del elitista colegio de Eton, el penúltimo de una estirpe de escritores británicos aventureros. A pesar de estar en contra del imperialismo inglés, en Orwell se notan los tics del folclorista que llega a una tierra todavía exótica como España, antes del turismo de masas. Pero, eso sí, tiene una gran voluntad realista en su crónica, y en ningún momento deja de hablar de las ratas, de los chinches, de los piojos, que le hacen la vida más imposible que el ejército enemigo, en unas trincheras en las que se dispara más por pasar el rato que por convicción. Resulta deprimente ver la pobreza española de la época a través de los ojos de un inglés culto, cómo ve el campo misérrimo de España, la superstición y el atavismo a través de sus ojos cosmopolitas. Ni la ahora tan cacareada cocina española le parece bien. Ya digo que en su libro podría haber montado una aventura grandiosa, y lo que hace es casi cervantino, porque despoja a la guerra de todo heroísmo y épica.

Pero hay algo raro para el lector moderno y es la convicción, esa convicción de la que ya carecemos en estos tiempos posmodernos. Piensa que lo que ocurre en España es el combate legítimo del tiempo que le ha tocado vivir. Entre buenos y malos, sin matices. Piensa, además, que merece la pena morir por ello. Muchos a los que tocó morir no estaban tan convencidos. Muchos murieron absurdamente.

Cuenta Orwell que el general que mandaba a las tropas republicanas dijo, tras la toma de Siétamo: “Mañana tomaremos café en Huesca”. Mañana es una palabra mágica para los cronistas anglosajones. Es cuando dicen los españoles que ocurrirán las cosas que nunca llegan a ocurrir, y ni Orwell ni Hemingway la traducen nunca en sus originales sobre España.

Mañana, ese indeterminado mañana que significa más que el término inglés ‘tomorrow’, conoceremos las conclusiones que los representantes políticos en el Parlamento hagan sobre la crisis financiera. Más vale que se ajusten a nuestros prejuicios.

El pasado viernes, el hijo de Orwell tomaba por fin un café en Huesca, invitado con motivo de la exposición sobre su padre que allí puede verse estos días. Titulada, claro, "Orwell toma café en Huesca". El mañana siempre llega, aunque sea ochenta años después.

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