Después de meses de rumores, la liebre saltó este domingo: Susana Díaz se ha decidido, al fin, a dar el paso para optar a la Secretaría General del PSOE. Apenas unas horas después, la propia presidenta de la Junta de Andalucía ha emplazado al próximo 26 de marzo para tratar "las cuestiones de partido", lo que suena, irremediablemente, a confirmación por parte de la propia protagonista.
Tras protagonizar la noticia política del fin de semana, Díaz ha tenido que afrontar este lunes su primera comparecencia pública. Ha sido en la localidad onubense de La Rábida, donde ha estado acompañada de la secretaria general Iberoamericana, Rebeca Grynspan.
"Yo les pido que entiendan que hoy estoy en acto institucional, de Gobierno, para todas las cuestiones de partido yo les emplazo al día 26. Ahora lo que toca es ponerse a trabajar y en eso es en lo que estoy y en lo que estamos todos", ha explicado cuando se le ha preguntado por una candidatura que ya se da por segura.
Y no solo eso. Díaz ha ido incluso más allá al explicar por qué su puesta de largo para dar el salto a la política nacional será en Madrid: "Lo hemos decidido así entre todos", ha dicho, a lo que ha añadido que "yo lo que digo siempre lo mantengo".
La presidenta de la Junta mira a la capital, pero no se olvida de su comunidad, donde tiene, ha afirmado, "un compromiso de Gobierno. Hoy estoy aquí como presidenta; tengo estabilidad política en Andalucía".
Aunque, eso sí, no ha confirmado que vaya a continuar en el cargo y compatibilizar Ferraz con el Palacio de San Telmo. Con Pedro Sánchez y Patxi López en plena carrera por las primarias, Susana Díaz maneja los tiempos que le permitan "coser" al PSOE.